// Teoría frente a teoría Comparativa

Etiquetamiento (Becker) vs. Desviación primaria y secundaria (Lemert)

Lemert describió el mecanismo y Becker lo convirtió en una mirada sobre toda la sociedad. Uno pregunta qué le pasa al etiquetado; el otro, quién reparte las etiquetas y con qué derecho.

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La distinción entre desviación primaria y secundaria es de Edwin Lemert (1951): la primaria es la infracción inicial, que casi todo el mundo comete alguna vez y que no cambia la imagen que uno tiene de sí; la secundaria es la que aparece como respuesta a la reacción social, cuando la persona reorganiza su identidad alrededor del rol de desviado. El etiquetamiento, tal como lo formuló Howard Becker en Outsiders (1963), es el enfoque general que la engloba: la desviación no es una cualidad del acto sino la consecuencia de que otros apliquen una regla, y por tanto hay que estudiar también a quienes crean y aplican esas reglas.

Frente a frente
Etiquetamiento (Becker)Desviación primaria y secundaria (Lemert)
Autor y obraHoward Becker, Outsiders, 1963Edwin Lemert, Social Pathology, 1951
Qué esUn enfoque sobre la desviación en su conjuntoUn concepto concreto dentro de ese enfoque
Pregunta que hace¿Quién define qué es desviado y a quién se le aplica?¿Qué le ocurre a la persona después de ser señalada?
FocoLos que etiquetan: emprendedores morales, agencias de controlEl etiquetado: su identidad y su trayectoria
Conceptos propiosEmprendedor moral, estatus principal, carrera desviadaDesviación primaria y secundaria
Sobre el primer actoNo interesa por sí mismo: lo relevante es la reacciónTiene causas diversas y poca importancia para la identidad

// Lo que compartenEl terreno común

No son dos teorías enfrentadas: la segunda es una pieza de la primera, y la más citada. Las dos pertenecen al interaccionismo simbólico y comparten su premisa: nos vemos como nos ven. Las dos desplazan la atención del acto a la reacción, y las dos llegan a la misma conclusión incómoda: que los sistemas pensados para controlar la desviación pueden estabilizarla. El antecedente común es Frank Tannenbaum, que ya en 1938 habló de la «dramatización del mal».

// Dónde se separanLas diferencias que importan

La escala. Lemert trabaja a escala de una biografía: describe la secuencia por la que una infracción, la sanción, más infracciones y más sanciones acaban en la aceptación del rol. Becker amplía el plano a la sociedad entera y se pregunta por qué una conducta es delito aquí y no allí, y por qué la misma conducta se castiga en unos y se tolera en otros.

El poder. Es lo que añade Becker. Las normas no caen del cielo: alguien las promueve —los emprendedores morales— y alguien decide a quién aplicarlas. Esa parte, que abre la puerta a la criminología crítica, no está en la distinción de Lemert.

El origen de la conducta. Lemert no niega que la desviación primaria tenga causas; dice que son variadas y que por sí solas no hacen de nadie un desviado. Becker va más lejos, hasta su frase más discutida: la desviación no es una cualidad del acto. De ahí viene la crítica clásica al etiquetamiento, que parece olvidar que alguien hizo algo antes de ser señalado.

// Un villano, dos lecturasElphaba

Elphaba enseña las dos capas. La distinción de Lemert se ve con una claridad de manual: su desviación primaria es mínima —nacer verde, tener un poder que no controla, protestar por los Animales— y no cambia lo que piensa de sí misma. La secundaria llega después de la reacción: cuando todo Oz la llama Malvada, deja de discutirlo y adopta el papel. La mirada de Becker hace la otra pregunta: quién fabrica esa etiqueta. Y la respuesta está en el Mago y en Madame Morrible, emprendedores morales perfectos, que necesitan un enemigo y tienen los medios para definirlo ante todos. Lemert explica en qué se convierte Elphaba. Becker explica por qué a ella y no a quien de verdad hacía daño.

Trampa de examen

El error que comete todo el mundo

Atribuir a Becker la distinción entre desviación primaria y secundaria. Es de Lemert, y doce años anterior a Outsiders. El error contrario también cuenta: reducir el etiquetamiento a esa distinción deja fuera la mitad que más influyó después, la de quién hace las reglas. Y un matiz que suele preguntarse: la desviación secundaria no es «reincidir», sino reincidir porque la identidad se ha reorganizado alrededor de la etiqueta.

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Fuentes · para seguir leyendo

  • Lemert, E. M. (1951). Social Pathology. McGraw-Hill.
  • Becker, H. S. (1963). Outsiders: Studies in the Sociology of Deviance. Free Press.
  • Tannenbaum, F. (1938). Crime and the Community. Ginn.

Dudas de la teoríaPreguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre desviación primaria y secundaria?

La desviación primaria es la infracción inicial, de causas diversas, que no altera la identidad de quien la comete. La desviación secundaria es la que surge como respuesta a la reacción social: la persona asume el rol de desviado y organiza su vida en torno a él. La distinción es de Edwin Lemert (1951).

¿Qué relación hay entre Lemert y la teoría del etiquetamiento?

Lemert aportó el mecanismo central —el paso de la desviación primaria a la secundaria—, y Howard Becker lo integró en un enfoque más amplio que estudia también quién crea las normas y a quién se aplican.

¿Qué es un emprendedor moral?

Es el término de Becker para quien promueve la creación de una norma o impulsa su aplicación: quien convierte una conducta en un problema público y consigue que se castigue.

¿Cuáles son las fases de la desviación secundaria según Lemert?

Lemert describió una secuencia de ocho pasos: desviación primaria; sanciones sociales; más desviación primaria; sanciones y rechazos más fuertes; más desviación, ya con hostilidad hacia quienes castigan; una crisis en la tolerancia de la comunidad, que estigmatiza formalmente al desviado; refuerzo de la conducta desviada como reacción a ese estigma; y, por último, la aceptación del estatus de desviado y la adaptación de la propia vida al rol asociado.

¿Qué ejemplos hay de desviación primaria y secundaria?

Un adolescente que roba una vez en una tienda y no vuelve a hacerlo comete desviación primaria: el acto no cambia cómo se ve a sí mismo. Si lo detienen, lo expulsan del instituto y en el barrio pasa a ser «el ladrón», puede acabar juntándose con otros señalados y verse así: eso ya es desviación secundaria. Otro ejemplo clásico es el del consumidor ocasional de drogas que, tratado como drogadicto, organiza su vida alrededor de esa identidad.