// Teoría criminológica Teoría del etiquetamiento

Desviación Primaria y Secundaria

El primer delito es casi un accidente. El problema empieza después, cuando el castigo y la etiqueta te convencen de que ya eres «de los malos». La teoría de Lemert distingue la falta puntual de la identidad criminal que la sociedad, al reaccionar, acaba fabricando.

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// Definición

¿Qué es la desviación primaria y secundaria?

Edwin Lemert (1951) distinguió la desviación primaria, una infracción puntual que no afecta a cómo la persona se ve, de la secundaria, la que aparece cuando la reacción social —el castigo, el estigma, la exclusión— lleva a la persona a asumir la identidad de desviada y a organizar su vida en torno a ella.

Casi todo el mundo ha roto alguna regla: un pequeño hurto de adolescente, una pelea, una mentira grave. Para la inmensa mayoría, eso queda en anécdota. Para algunos, ese primer paso desencadena otra cosa: son descubiertos, señalados, castigados, etiquetados… y poco a poco empiezan a convertirse en lo que se les dijo que eran. La teoría de la desviación primaria y secundaria pone nombre a esa diferencia: al delincuente no lo hace el primer delito, sino la reacción social que lo sigue.

Infografía

Desviación primaria y secundaria de un vistazo

Autor
Edwin M. Lemert
Año
1951 · Social Pathology
Familia
Procesos y control (raíz del etiquetamiento)
Idea
No el primer delito, sino la reacción social crea al delincuente
En una fórmulaFalta puntual (primaria) + castigo y etiqueta → identidad criminal (secundaria)
Secundariala identidad delincuente que la sociedad, al reaccionar, acaba fabricando
Estado actualSuperadaSu distinción vive dentro de la teoría del etiquetamiento

// OrigenLemert y el giro hacia la reacción social

La formuló el sociólogo Edwin Lemert en Social Pathology (1951), y con ella cambió la pregunta de la criminología: además de por qué alguien comete el primer delito, qué ocurre después. Lemert distinguió dos momentos. La desviación primaria es el acto inicial de ruptura de la norma, puntual y a menudo trivial, con causas de todo tipo (curiosidad, necesidad, presión del grupo), que no altera la imagen que la persona tiene de sí misma: sigue viéndose como alguien normal que hizo algo malo una vez. La desviación secundaria surge cuando la sociedad reacciona: cuando se etiqueta, castiga y trata a esa persona como «un delincuente», hasta que ella reorganiza su identidad en torno a ese papel y hace del delito una forma de vida.

Para Lemert, la desviación secundaria (la carrera criminal, la identidad delincuente estable) es un producto de la reacción social, y no su causa. Al reaccionar con estigma y exclusión, la sociedad a menudo no descubre a un criminal, sino que lo fabrica. De esta semilla partirían Becker, Goffman y toda la teoría del etiquetamiento.

En una frase

El principio de la desviación secundaria

El primer delito casi no cuenta. Lo decisivo es lo que la sociedad hace después: si te convence de que ya eres un criminal, acabarás dándole la razón.

Concepto clave

La identidad que se reorganiza

El corazón de la teoría es el paso de un acto a una identidad. En la desviación primaria, el delito es algo que la persona hace; en la secundaria, algo que la persona es. Ese tránsito lo empuja la reacción social: a quien es tratado sistemáticamente como delincuente se le cierran las vías legales y le cuesta cada vez más verse de otro modo. Llega un punto en que asumir la identidad desviada es la respuesta más coherente a cómo el mundo ya lo trata. La etiqueta, repetida el tiempo suficiente, se cumple.

El esquema

De la falta puntual a la identidad criminal, paso a paso

  1. 1
    Desviación primariaUn acto puntual de ruptura de la norma que no altera la imagen que la persona tiene de sí misma
  2. 2
    Reacción socialLa sociedad descubre, señala, castiga y etiqueta a esa persona como «delincuente»
  3. 3
    Cierre de víasAntecedentes, rechazo laboral, vigilancia y estigma le van cerrando las salidas legales
  4. 4
    Desviación secundariaAsumir la identidad desviada se vuelve la respuesta más coherente al trato recibido: la etiqueta se cumple

El giro de Lemert: la carrera criminal es producto de la reacción social, y no su causa.

// En la ficciónIdentidades fabricadas por la etiqueta

Benjamin Barker, en Sweeney Todd, es el caso más limpio: Benjamin Barker era un barbero honrado hasta que un juez corrupto lo condenó en falso; al volver ya no es Barker sino «Sweeney Todd», un asesino cuya identidad entera se ha reorganizado en torno a la venganza. la Bruja Mala del Oeste, en Wicked, cuenta la historia antes del cuento: una joven idealista a la que el rechazo por su piel verde y la propaganda del poder convierten, paso a paso, en «la Bruja Mala del Oeste», la villana que la sociedad necesitaba. Derek, en American History X, muestra la salida: radicalizado y encarcelado, logra desandar el camino, prueba de que la identidad secundaria, aunque real, no es irreversible.

Raven encarna la desviación secundaria de un grupo entero: rechazada y temida por ser mutante, acaba abrazando con orgullo («mutante y orgullosa») la identidad que la sociedad le impuso como estigma, y convierte el insulto en bandera. Victor Fries encaja peor: a Victor Fries, un científico brillante, lo transformaron una tragedia y un accidente, no la reacción de los demás, así que ilustra más el duelo que la etiqueta.

// La aplicaciónNo fabricar delincuentes

La consecuencia práctica es contraintuitiva: a veces, reaccionar menos previene más. Si la reacción excesiva (el estigma, el antecedente permanente, el trato como criminal) empuja de la desviación primaria a la secundaria, castigar con dureza una primera falta menor puede producir al delincuente de carrera. De aquí nacen políticas con evidencia real: la desjudicialización (sacar del sistema penal las faltas menores de jóvenes para no marcarlos), los registros que se cancelan, la justicia juvenil que evita la etiqueta. Dicho en llano: no le des a un adolescente que robó una vez el papel de «delincuente», porque puede que se lo aprenda.

// La grietaNi "la sociedad lo hizo", ni "la etiqueta no importa"

La primera grieta es el determinismo: «la sociedad lo convirtió en criminal, él no es responsable». La reacción social empuja hacia la desviación secundaria, pero no la impone: muchas personas etiquetadas resisten la etiqueta, y Derek Vinyard demuestra que el camino se puede desandar. Explicar cómo el estigma facilita la identidad criminal no borra la agencia de quien la asume ni a sus víctimas: Sweeney Todd fue víctima de una injusticia atroz y es responsable de los inocentes que degüella. La segunda grieta es la contraria: creer que el delincuente «ya era así» y que la etiqueta no importa. Décadas de investigación lo desmienten, porque el estigma y la exclusión sí aumentan la reincidencia. Ni la sociedad fabrica autómatas, ni la etiqueta es inofensiva.

Relevancia histórica

La semilla del etiquetamiento

La distinción de Lemert desplazó el foco del infractor a la reacción social y abrió la puerta a la teoría del etiquetamiento, que dominaría los años sesenta con Becker y Goffman. Fuera de la teoría, inspiró políticas de desjudicialización juvenil, cancelación de antecedentes y justicia restaurativa.

  1. 1938Frank Tannenbaum describe la «dramatización del mal»: señalar al joven lo empuja al rol.
  2. 1951Lemert publica Social Pathology y distingue desviación primaria y secundaria.
  3. 1963Becker (Outsiders) y Goffman (Estigma) convierten la semilla en teoría del etiquetamiento.
  4. 1967Lemert amplía su modelo en Human Deviance, Social Problems and Social Control.

Luces y sombras

Fortalezas
  • Distingue con precisión el acto (lo que se hace) de la identidad (lo que se es): un giro conceptual fértil.
  • Fundó la teoría del etiquetamiento y desplazó el foco al papel de la reacción social en la carrera criminal.
  • Tiene respaldo empírico: el estigma, los antecedentes y la exclusión sí aumentan la reincidencia.
  • Genera políticas eficaces: desjudicialización juvenil, cancelación de antecedentes, tratar el primer delito como reversible.
Límites y críticas
  • Riesgo de determinismo: sugerir que «la sociedad lo hizo» y diluir la responsabilidad de quien asume la etiqueta.
  • Explica bien la carrera menor, pero peor el delito grave que aparece sin etiquetado previo.
  • Se centra en lo que ocurre después y deja sin explicar las causas de la desviación primaria.
  • Mal usada, puede borrar a las víctimas del delito real cometido por la persona etiquetada.

// Por qué importaLa segunda oportunidad como política

La teoría de Lemert convierte una intuición moral, la de la segunda oportunidad, en una recomendación técnica: si la identidad criminal es en parte producto de cómo tratamos a quien cometió un primer error, estigmatizar temprano produce carreras criminales. La sociedad que quiere menos delincuentes debería tener mucho cuidado con a cuánta gente llama «delincuente».

En resumen

Tres ideas clave

  • Lemert (1951): la desviación primaria es el acto inicial, que no altera la identidad; la secundaria, la identidad criminal que surge cuando la sociedad reacciona, etiqueta y excluye.
  • El giro: la carrera criminal es producto de la reacción social, y no su causa. La etiqueta, repetida, se cumple.
  • Sus grietas: el determinismo (la reacción empuja, no impone; hay quien resiste) y negar que la etiqueta importe (el estigma sí aumenta la reincidencia). Su lección: reaccionar menos ante una primera falta menor a veces previene más.

Fuentes · para seguir leyendo

  • Lemert, E. M. (1951). Social Pathology. McGraw-Hill.
  • Lemert, E. M. (1967). Human Deviance, Social Problems and Social Control. Prentice Hall.
  • Becker, H. S. (1963). Outsiders. Free Press.
  • Goffman, E. (1963). Stigma. Prentice Hall (trad. esp.: Estigma, Amorrortu, 1970).

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Dudas de la teoríaPreguntas frecuentes

¿Qué es la desviación primaria y secundaria?

Edwin Lemert (1951) distinguió la desviación primaria, una infracción puntual que no afecta a cómo la persona se ve, de la secundaria, la que aparece cuando la reacción social —el castigo, el estigma, la exclusión— lleva a la persona a asumir la identidad de desviada y a organizar su vida en torno a ella.

¿Quién formuló la distinción entre desviación primaria y secundaria y cuándo?

El sociólogo Edwin M. Lemert, en «Social Pathology» (1951). Amplió después el modelo en «Human Deviance, Social Problems and Social Control» (1967). Tuvo un precursor en Frank Tannenbaum, que en 1938 describió la «dramatización del mal»: señalar al joven como delincuente lo empuja a asumir ese papel.

¿Sigue vigente la teoría de Lemert y qué se le critica?

Está vigente y fundó la teoría del etiquetamiento. La crítica habitual es el determinismo: leerla como «la sociedad lo convirtió en criminal, él no es responsable», cuando la reacción social empuja pero no impone, y muchos etiquetados resisten la etiqueta. El error contrario es negar que la etiqueta importe: décadas de investigación muestran que el estigma y la exclusión aumentan la reincidencia.

¿En qué se diferencia de la teoría del etiquetamiento de Becker?

La distinción de Lemert (1951) es la semilla y el etiquetamiento es el árbol. Lemert describió cómo la reacción social transforma un acto suelto en una identidad desviada. En 1963, Howard Becker con «Outsiders» y Erving Goffman con «Estigma» convirtieron esa idea en una teoría completa, centrada en quién etiqueta y en cómo el estigma marca a la persona.

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