Albert Cohen (Delinquent Boys, 1955) explica la subcultura delincuente como una reacción a la frustración de estatus: los chicos de clase obrera, medidos en la escuela con la vara de la clase media, fracasan, y responden creando un grupo que invierte esos valores. Por eso su delincuencia es gratuita, maliciosa y negativa: no busca ganar nada. Richard Cloward y Lloyd Ohlin (Delinquency and Opportunity, 1960) proponen las oportunidades diferenciales: los medios ilegítimos también están repartidos de forma desigual, y el tipo de subcultura que surge —criminal, conflictiva o retraída— depende de lo que cada barrio ofrece.
| Subcultura delincuente (Cohen) | Oportunidades diferenciales (Cloward y Ohlin) | |
|---|---|---|
| Autores y obra | Albert K. Cohen, Delinquent Boys, 1955 | Richard Cloward y Lloyd Ohlin, Delinquency and Opportunity, 1960 |
| Qué frustra al joven | El estatus: no dar la talla ante la clase media | El éxito económico: no tener vías legítimas |
| Mecanismo | Formación reactiva: se rechaza con furia lo que no se puede alcanzar | Acceso desigual a las estructuras de oportunidad ilegítima |
| Tipo de delito | No utilitario, malicioso y negativo: vandalismo, peleas | Depende del barrio; puede ser plenamente utilitario |
| Cuántas subculturas | Una | Tres: criminal, conflictiva y retraída |
| De quién bebe | Merton y la formación reactiva de Freud | Merton y la asociación diferencial de Sutherland |
// Lo que compartenEl terreno común
Son las dos grandes teorías subculturales de los años cincuenta y las dos son hijas de Merton: aceptan que el problema arranca cuando a todos se les exige lo mismo y no todos tienen cómo lograrlo. Las dos estudian lo mismo —bandas de chicos varones de clase baja en ciudades estadounidenses— y las dos corrigen a Merton en el mismo punto: la respuesta a la tensión no es individual sino colectiva. Nadie se adapta solo. El delito es una solución que se construye en grupo y que el grupo transmite.
// Dónde se separanLas diferencias que importan
Para qué sirve el delito. En Cohen no sirve para nada, y esa es su aportación: explica justo la delincuencia que Merton no podía explicar, la que no reporta beneficio. Se roba por robar y se destroza por destrozar, porque lo que se gana es estatus ante los iguales. En Cloward y Ohlin el delito puede ser una carrera, con sus maestros, sus aprendices y sus ascensos.
La estructura de oportunidades ilegítimas. Es la idea propia de Cloward y Ohlin, y no está en Cohen. Para ser delincuente profesional hace falta un barrio donde el delito adulto esté organizado y admita aprendices. Donde existe, surge la subcultura criminal. Donde no, queda la conflictiva, que busca reputación por la violencia. Y quien fracasa en las dos vías —el «doble fracaso»— acaba en la retraída, alrededor de la droga.
La relación con la clase media. El delincuente de Cohen sigue pendiente de los valores que desprecia; por eso los invierte con tanta saña. El de Cloward y Ohlin no los invierte: quiere lo mismo que todo el mundo —dinero— y ha encontrado otra puerta.
// Un villano, dos lecturasTommy Shelby
Tommy Shelby obliga a elegir, y la elección enseña la diferencia. Los Peaky Blinders tienen el aspecto de una subcultura de Cohen: chicos de Small Heath sin sitio en la Inglaterra respetable, con su propio código, su ropa y su manera de ganarse el respeto. Pero casi nada de lo que hacen es gratuito. Amañan carreras, controlan apuestas, compran licencias y sobornan a policías. Eso es la subcultura criminal de Cloward y Ohlin punto por punto: un barrio donde el delito adulto está organizado, integrado con el mundo legal y dispuesto a enseñar el oficio a los jóvenes de la familia. La prueba es Arthur. Cuando el negocio no lo necesita, lo que queda en él es la subcultura conflictiva —violencia por reputación— y, al final, la retraída. En una sola familia caben las tres salidas.
El error que comete todo el mundo
Describir la teoría de Cohen como «los jóvenes pobres delinquen para conseguir dinero». Eso es Merton, y en todo caso Cloward y Ohlin. Lo que distingue a Cohen es precisamente que el delito no es utilitario. La otra pregunta clásica son las tres subculturas: criminal, conflictiva y retraída son de Cloward y Ohlin, no de Cohen, y dependen de la oportunidad ilegítima disponible, no de la personalidad del joven.
A qué villanos explica cada una
Expedientes que el archivo analiza con cada teoría. La cifra es el total; la lista enseña los primeros.
Fuentes · para seguir leyendo
- Cohen, A. K. (1955). Delinquent Boys: The Culture of the Gang. Free Press.
- Cloward, R. A. y Ohlin, L. E. (1960). Delinquency and Opportunity: A Theory of Delinquent Gangs. Free Press.
- Merton, R. K. (1938). «Social Structure and Anomie». American Sociological Review, 3(5).
Dudas de la teoríaPreguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre la teoría de Cohen y la de Cloward y Ohlin?
Cohen explica la delincuencia juvenil como reacción a la frustración de estatus: chicos de clase obrera que invierten los valores de clase media y delinquen sin buscar beneficio. Cloward y Ohlin la explican por el acceso desigual a oportunidades ilegítimas, que da lugar a tres subculturas distintas según el barrio.
¿Cuáles son las tres subculturas de Cloward y Ohlin?
La criminal, orientada al beneficio y propia de barrios con delincuencia adulta organizada; la conflictiva, orientada a la violencia y la reputación, donde faltan esas estructuras; y la retraída, centrada en el consumo de drogas, de quienes fracasan en las dos anteriores.
¿Qué es la formación reactiva en la teoría de Cohen?
Es el mecanismo por el que el joven que no puede alcanzar el estatus de clase media rechaza con hostilidad exagerada los valores que lo definen. Explica el carácter malicioso y no utilitario de su delincuencia.
¿Qué es la teoría de las oportunidades diferenciales de Cloward y Ohlin?
La que Richard Cloward y Lloyd Ohlin expusieron en Delinquency and Opportunity (1960), que une la tensión de Merton y la asociación diferencial de Sutherland. Los jóvenes sin vías legítimas al éxito no delinquen todos igual: depende de las oportunidades ilegítimas que ofrezca su barrio. De ahí tres subculturas: criminal, conflictiva y retraída. Sus ideas inspiraron Mobilization for Youth, en el Lower East Side de Manhattan, modelo de las políticas federales contra la pobreza de los sesenta.
¿Qué críticas se hacen a Cohen y a Cloward y Ohlin?
Walter Miller (1958) rechazó su premisa común: que el chico de clase baja se mide con las metas de la clase media; él veía una cultura con valores propios. Matza y Sykes (1961) señalaron que también delinquen jóvenes de clase media y alta, algo que las teorías de la privación de estatus explican mal. Y Matza (1964) sostuvo que la mayoría no se compromete con ninguna subcultura: entra y sale del delito, y lo deja al hacerse adulto.