// Teoría frente a teoría Comparativa

Escuela clásica (libre albedrío) vs. Positivismo (criminal nato)

La primera gran pelea de la criminología, y la que sigue debajo de todas las demás: ¿el delincuente elige o está determinado? De la respuesta depende qué es un castigo justo.

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La escuela clásica (Beccaria, 1764; Bentham) parte del libre albedrío: todos somos iguales y racionales, el delito es una elección, y la pena debe ser proporcional al hecho, cierta y pronta para disuadir. La escuela positiva (Lombroso, 1876; Ferri; Garofalo) parte del determinismo: el delincuente es distinto del resto, su conducta tiene causas que la ciencia puede medir —para Lombroso, biológicas: el criminal nato es un atavismo— y lo que hay que ajustar no es la pena al delito, sino el tratamiento al delincuente y a su peligrosidad. La clásica estudia el delito; la positiva, al delincuente.

Frente a frente
Escuela clásica (libre albedrío)Positivismo (criminal nato)
Autores y obraCesare Beccaria, De los delitos y las penas, 1764; Jeremy BenthamCesare Lombroso, L'uomo delinquente, 1876; Enrico Ferri; Raffaele Garofalo
PremisaLibre albedrío: el delito se eligeDeterminismo: el delito tiene causas ajenas a la voluntad
Objeto de estudioEl delito y la leyEl delincuente
MétodoFilosófico y jurídico; deductivoEmpírico: medir, comparar y clasificar
El delincuente es…Una persona como cualquier otra que ha calculado malAlguien diferente: biológica, psíquica o socialmente
Respuesta al delitoPena proporcional al hecho, cierta y rápidaMedida ajustada a la peligrosidad del sujeto; tratamiento o inocuización

// Lo que compartenEl terreno común

Menos de lo que parece, y aun así lo esencial: las dos son intentos de sacar el delito del terreno del pecado y someterlo a la razón. Beccaria escribía contra la tortura, las penas arbitrarias y los jueces que legislaban; Lombroso, contra una justicia que seguía razonando sin mirar un solo dato. Las dos querían reducir el delito y no solo vengarlo, y cada una fundó la mitad del sistema penal que hoy conocemos: la clásica, el principio de legalidad y la proporcionalidad; la positiva, la individualización de la pena, las medidas de seguridad y la criminología misma como disciplina empírica.

// Dónde se separanLas diferencias que importan

La libertad. Es el fondo de todo. Si el delito es una elección libre, quien lo comete es responsable y merece una pena. Si está determinado por su biología o su entorno, la culpa pierde sentido y lo que queda es un sujeto peligroso al que tratar o apartar. Ferri llegó a proponer que se abandonara la idea de responsabilidad moral y se hablara solo de responsabilidad social.

La medida de la respuesta. Para la clásica, dos personas que cometen el mismo hecho merecen la misma pena, y la pena tiene un final marcado por la ley. Para la positiva, la respuesta depende de quién sea el autor: el ocasional puede no necesitar apenas nada, y el «incorregible» puede quedar apartado por tiempo indefinido aunque su delito sea menor.

El riesgo de cada una. A la clásica se le reprocha ignorar que no todos deciden en las mismas condiciones: ni el niño, ni el enfermo, ni el que no tiene nada. A la positiva, algo más grave: al declarar al delincuente un tipo humano distinto abrió la puerta a la eugenesia y a la esterilización, y los estigmas físicos de Lombroso fueron refutados por Charles Goring ya en 1913.

// Un villano, dos lecturasEdward Hyde

Edward Hyde es Lombroso convertido en personaje, y Stevenson lo publicó en 1886, diez años después de L'uomo delinquente. Leído con el positivismo, Hyde es un atavismo de manual: más pequeño, de aspecto simiesco, «troglodítico», con una deformidad que nadie sabe señalar pero que todos perciben a primera vista. El mal se le ve en el cuerpo, y por eso no se le juzga: se le reconoce. Pero la novela entera se sostiene sobre la escuela clásica. Hyde no aparece solo; aparece porque Jekyll, un hombre culto y libre, decide beber la poción, y vuelve a decidirlo una y otra vez sabiendo lo que pasa. Su confesión final es la de alguien que eligió. Stevenson usa el cuerpo de Lombroso para contar la culpa de Beccaria, y por eso el libro sigue inquietando.

Trampa de examen

El error que comete todo el mundo

Reducir el positivismo a Lombroso y a los cráneos. La escuela positiva son tres autores: Lombroso puso la biología, Ferri añadió los factores sociales y físicos, y Garofalo, el concepto de delito natural y de temibilidad. Lo que los une no es la biología sino el determinismo y el método empírico. El otro error es creer que la escuela clásica quedó superada: la elección racional y la teoría de la disuasión son clásicas hasta la médula, y siguen siendo la base del derecho penal.

Cruce del archivo

A qué villanos explica cada una

Expedientes que el archivo analiza con cada teoría. La cifra es el total; la lista enseña los primeros.

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Fuentes · para seguir leyendo

  • Beccaria, C. (1764). Dei delitti e delle pene.
  • Lombroso, C. (1876). L'uomo delinquente. Hoepli.
  • Goring, C. (1913). The English Convict: A Statistical Study. HMSO.

Dudas de la teoríaPreguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre la escuela clásica y la escuela positiva?

La escuela clásica parte del libre albedrío: el delito es una elección racional y la pena debe ser proporcional al hecho. La escuela positiva parte del determinismo: el delincuente actúa por causas biológicas, psicológicas o sociales, y la respuesta debe ajustarse a su peligrosidad, no al hecho. La primera estudia el delito; la segunda, al delincuente.

¿Quiénes son los autores de cada escuela?

De la clásica, Cesare Beccaria y Jeremy Bentham, en el siglo XVIII. De la positiva, los italianos Cesare Lombroso, Enrico Ferri y Raffaele Garofalo, en el último tercio del siglo XIX.

¿Qué es el criminal nato de Lombroso?

Es la idea de que ciertos delincuentes lo son por nacimiento, como un retroceso a un estadio evolutivo anterior —un atavismo— reconocible por rasgos físicos. La teoría fue refutada empíricamente a comienzos del siglo XX y hoy no tiene validez científica.