// Teoría criminológica Teoría del aprendizaje

Teoría de la identificación diferencial

No hace falta un mentor criminal de carne y hueso. A veces basta con querer ser como el gánster de la pantalla, el ídolo, el personaje. Daniel Glaser explicó el delito como un acto de identificación —con quien admiras, real o imaginario—.

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// Definición

¿Qué es la teoría de la identificación diferencial?

La teoría de la identificación diferencial, de Daniel Glaser (1956), corrige a Sutherland: no hace falta tratar con delincuentes para aprender a delinquir, basta con identificarse con alguien, real o imaginario, desde cuya perspectiva el delito parece aceptable. Puede ser un ídolo, un personaje de ficción o un grupo que se admira de lejos.

Un chico ve una película de gánsteres y sale del cine caminando distinto. Otro memoriza los gestos de su ídolo hasta hacerlos suyos. La mayoría se queda en la fantasía inofensiva, pero algunos cruzan una línea y actúan desde la piel del personaje que admiran: matan, acosan o destruyen como creen que lo haría él. Daniel Glaser puso nombre a ese salto: no delinquimos solo por las malas compañías que tenemos, sino por las figuras con las que nos identificamos.

Infografía

Identificación diferencial de un vistazo

Autor
Daniel Glaser
Año
1956
Familia
Procesos · Aprendizaje social
Idea
Delinquimos al identificarnos con modelos (reales o imaginarios) desde cuya perspectiva el delito parece aceptable
En una fórmulaModelo admirado (real o imaginario) → identificación selectiva → adoptar su perspectiva ⇒ el delito parece aceptable
«Imaginarias»lo que añade Glaser: el modelo criminal puede estar en una pantalla o un libro, no en tu barrio
Estado actualSuperadaAbsorbida por el aprendizaje social; apenas se midió aparte

// OrigenLa corrección a Sutherland

La asociación diferencial de Sutherland decía que el delito se aprende en la interacción con otros: cuantos más contactos con definiciones favorables al crimen, más probable delinquir. Explicaba al chico rodeado de delincuentes, pero no al que delinque sin haberse criado entre ellos, ni al fan que imita a un ídolo al que nunca ha tocado. Glaser cerró ese hueco en 1956: lo que importa no es solo con quién te asocias, sino con quién te identificas.

Su formulación: una persona sigue una conducta delictiva «en la medida en que se identifica con personas reales o imaginarias desde cuya perspectiva su conducta delictiva parece aceptable». La palabra decisiva es «imaginarias». El modelo puede estar en una pantalla, en un libro o en una leyenda, con tal de que se convierta en referente. Así, un solitario sin un solo amigo delincuente puede volverse criminal identificándose con un héroe oscuro, un asesino de cine o un ídolo caído.

En una frase

La tesis de la identificación diferencial

No hace falta un mentor criminal de carne y hueso: a veces basta con querer ser como el gánster que admiras en la pantalla.

Concepto clave

Identificarse no es solo imitar

La identificación es más profunda que la imitación. Imitar es copiar una conducta; identificarse es adoptar una perspectiva, ver el mundo y verse a uno mismo como lo haría el modelo. Glaser subrayó además que la identificación es selectiva: de todos los modelos posibles, elegimos los que confirman lo que ya deseamos ser. El fan no se vuelve violento «por» su ídolo; elige un ídolo que legitima la violencia que ya latía en él.

El esquema

De la admiración al delito, paso a paso

  1. 1
    ExposiciónAparece un modelo atractivo, real, mediático o de ficción: el ídolo, el gánster de cine, el asesino célebre
  2. 2
    Identificación selectivaEl sujeto elige, entre todos los modelos, el que legitima lo que ya deseaba ser
  3. 3
    Adopción de perspectivaDeja de solo imitar: ve el mundo, y se ve a sí mismo, como lo haría el modelo
  4. 4
    Paso al actoActúa «desde la piel» del personaje, para quien esa conducta parece aceptable, incluso admirable

Quien se identifica adopta una identidad en lugar de copiar una conducta; por eso no siente que hace algo ajeno.

// En la ficciónDel ídolo al disfraz: identificaciones que se volvieron delito

el rey por una noche es el caso puro: un don nadie que se identifica hasta el delirio con un ídolo de la televisión y secuestra para convertirse en él («mejor rey por una noche que pringado toda la vida»). el Enigma lleva la identificación al terreno moderno: un solitario se construye una persona, el Enigma, jaleada por una comunidad online, y desde esa máscara comete lo que Edward Nashton jamás se habría atrevido a cometer. Ghostface es la teoría hecha broma meta: un asesino que ha aprendido a matar de las películas de terror, cita sus reglas y se ve a sí mismo como el villano de un slasher.

el fan encarna la identificación parasocial con un ídolo deportivo: una relación imaginaria, unilateral y total que, cuando se rompe, se convierte en violencia posesiva. Y Red Mist se identifica con los villanos de ficción mismos: un niño rico que, incapaz de ser el héroe, decide ser el supervillano que ha visto en los cómics, disfraz incluido.

// Los medios¿Crean los medios criminales?

La identificación diferencial está en el corazón del debate más viejo y más manipulado de la criminología: ¿los medios violentos fabrican delincuentes? Los medios amplían el catálogo de modelos, y para una minoría vulnerable un personaje puede convertirse en el referente que legitima el paso al acto. Pero ver violencia no «programa» a nadie: millones ven las mismas películas y no matan. El medio no crea el deseo; ofrece una forma y una justificación a un deseo que ya buscaba modelo. Billy Loomis lo dice así: «las películas no crean psicópatas; los hacen más creativos». El cine no le dio las ganas de matar; le dio el guion y la coartada de estar «dentro de una película».

// La grietaNi pánico moral, ni "los ídolos son inocentes"

La teoría tiene dos filos. El primero es el pánico moral: culpar a un videojuego, una canción o una película de cada crimen y censurar la cultura como si fuera la causa. Glaser no dice eso, porque la identificación es selectiva y minoritaria, y la inmensa mayoría de los fans no delinque. El segundo filo es el contrario: negar toda influencia, como si los modelos culturales no importaran. Para el sujeto vulnerable, el referente sí puede ser el empujón que faltaba.

Tampoco la identificación exculpa: que Pupkin se creyera una estrella o que Red Mist se disfrazara de supervillano no rebaja su responsabilidad. Explica desde dónde actuaron; no los absuelve de lo que hicieron.

Relevancia histórica

El eslabón entre Sutherland y Bandura

La identificación diferencial ocupa un lugar bisagra en la historia del aprendizaje criminal. Glaser tendió el puente entre la asociación diferencial de Sutherland, que exigía contacto directo con delincuentes, y la teoría del aprendizaje social de Bandura, que probaría en laboratorio que basta observar un modelo para imitarlo. Su idea sigue siendo un marco muy citado en el debate sobre los efectos de los medios y los crímenes copycat.

  1. 1947Sutherland consolida la asociación diferencial: el delito se aprende en la interacción directa.
  2. 1956Glaser publica «Criminality Theories and Behavioral Images» y añade la identificación con modelos imaginarios.
  3. 1961–63Bandura y los experimentos del muñeco Bobo: se imita al modelo solo con observarlo.
  4. 1977Bandura formaliza la teoría del aprendizaje social, heredera directa de esta línea.

// Por qué importaOfrecer mejores espejos

Si el delito puede nacer de una identificación, la prevención no pasa por prohibir los malos modelos, algo imposible y contraproducente, sino por competir con ellos: ofrecer referentes reales, vínculos y pertenencia que hagan innecesario buscar identidad en un ídolo destructivo o en una comunidad online que jalea el odio. Es decir, mejores espejos: mentores, causas y comunidades que den estatus e identidad sin pedir sangre a cambio. Y en la era de las pantallas y los algoritmos nunca ha sido tan fácil encontrar la comunidad que celebra los peores modelos.

Luces y sombras

Fortalezas
  • Cierra un hueco real de Sutherland: explica al delincuente solitario, sin compañías criminales, que se identifica con un modelo lejano o de ficción.
  • Anticipa el aprendizaje social de Bandura y sigue siendo el marco más útil para el debate sobre medios violentos y crímenes copycat.
  • La idea de identificación selectiva evita el determinismo: el medio ofrece forma y coartada a un deseo que ya existía.
  • Tiene lectura preventiva concreta: ofrecer mejores espejos en lugar de prohibir modelos.
Límites y críticas
  • Es difícil de falsar: «se identificó con un modelo» puede explicarlo casi todo a posteriori sin predecir nada.
  • No dice por qué unos hacen la identificación tóxica y otros, expuestos a lo mismo, no.
  • Se presta al pánico moral y a justificar la censura de la ficción.
  • Deja fuera las causas estructurales (pobreza, exclusión) que hacen a unos jóvenes más propensos a buscar identidad en modelos destructivos.
En resumen

Tres ideas clave

  • Glaser corrige a Sutherland: no delinquimos solo por las compañías que tenemos, sino por las figuras, reales o imaginarias, desde cuya perspectiva el delito parece aceptable.
  • Identificarse es adoptar una perspectiva, y es selectivo: elegimos el ídolo que legitima lo que ya deseábamos. Los medios no "crean" criminales, pero ofrecen modelos y coartadas.
  • Los dos filos son el pánico moral y negar toda influencia. La prevención pasa por ofrecer mejores espejos, no por prohibir modelos.

Fuentes · para seguir leyendo

  • Glaser, D. (1956). «Criminality Theories and Behavioral Images». American Journal of Sociology, 61(5).
  • Sutherland, E. H. & Cressey, D. R. (1978). Criminology. Lippincott.
  • Bandura, A. (1977). Social Learning Theory. Prentice-Hall.
  • Surette, R. (2015). Media, Crime, and Criminal Justice. Cengage.

// Pon a prueba la teoría¿A cuál de estos villanos analiza KRIMINIS con Teoría de la identificación diferencial?

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Dudas de la teoríaPreguntas frecuentes

¿Qué es la teoría de la identificación diferencial?

La teoría de la identificación diferencial, de Daniel Glaser (1956), corrige a Sutherland: no hace falta tratar con delincuentes para aprender a delinquir, basta con identificarse con alguien, real o imaginario, desde cuya perspectiva el delito parece aceptable. Puede ser un ídolo, un personaje de ficción o un grupo que se admira de lejos.

¿Quién formuló la teoría de la identificación diferencial y cuándo?

El sociólogo Daniel Glaser, en 1956, en el artículo «Criminality Theories and Behavioral Images» (American Journal of Sociology, 61(5)). La planteó como una corrección a la asociación diferencial de Edwin Sutherland, que en 1947 había fijado que el delito se aprende en la interacción directa con otras personas.

¿Sigue vigente la identificación diferencial? ¿Qué se le critica?

Sí, está vigente y es muy influyente. Se le critica que es difícil de falsar, porque «se identificó con un modelo» puede explicarlo todo a posteriori, y que no aclara por qué unos hacen una identificación tóxica y otros, expuestos a lo mismo, no. También se presta al pánico moral contra videojuegos o películas y deja fuera causas estructurales como la pobreza.

¿Crean criminales los medios violentos según Glaser?

No en el sentido simplista. Los medios amplían el catálogo de modelos con los que identificarse, y para una minoría vulnerable un personaje puede legitimar el paso al acto. Pero la identificación es selectiva: elegimos modelos que confirman lo que ya deseamos ser, y millones de personas ven las mismas películas sin delinquir. El medio da forma a un deseo, no lo crea.

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