Edward Nashton es un contable forense al que nadie mira: huérfano, invisible, ignorado por la ciudad que lo abandonó de niño. Pero en internet, encapuchado, es otra cosa: el Enigma, un justiciero que resuelve la corrupción de Gotham a base de acertijos y asesinatos, seguido y jaleado por una comunidad de anónimos que lo veneran. Para la identificación diferencial de Glaser, el Riddler es el caso más actual: un hombre que delinque no como Edward, sino desde una persona que construyó a partir de otros.
// La teoríaIdentidades que se fabrican con modelos
Glaser dijo que delinquimos cuando nos identificamos con figuras —reales o imaginarias— desde cuya perspectiva el delito parece legítimo. El Riddler lleva esa idea a su versión contemporánea: no se identifica con una figura, sino que ensambla una identidad entera a partir de varias —el modus operandi del Zodiaco (los cifrados, las cartas), la estética del justiciero, el lenguaje de los foros—. Edward Nashton, invisible y sin agencia, se convierte en el Enigma tomando prestadas las máscaras de asesinos célebres. Desde esa persona construida, hace lo que el contable jamás se habría atrevido a hacer.
La película es explícita sobre el ingrediente moderno: la comunidad online. El Riddler no está solo; tiene seguidores anónimos que validan su relato, comparten su rabia y, al final, están dispuestos a imitarlo. Glaser en 2022 tendría que añadir un capítulo: hoy la identificación no solo se nutre de ídolos lejanos, sino de comunidades que refuerzan la identidad tóxica en tiempo real y la recompensan con pertenencia.
La máscara que autoriza
La clave del Riddler es la persona: la identidad construida que autoriza lo que el yo real reprimía. Edward Nashton no es un asesino; el Enigma sí. Al identificarse con esa figura ensamblada de asesinos y justicieros, Nashton accede a una perspectiva desde la cual matar es «hacer justicia». Glaser lo explicaría así: la identificación no solo ofrece un modelo de conducta, ofrece un yo alternativo desde el que esa conducta se vuelve coherente. La máscara no oculta al criminal; lo habilita. Por eso la frase de Batman —«soy la venganza»— y la del Riddler se reflejan: ambos actúan desde una identidad construida, y la película los enfrenta como dos versiones del mismo mecanismo, una que se detiene a tiempo y otra que no.
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// El sujetoEl agravio que buscaba una forma
Bajo el Enigma hay un agravio real: el abandono, el orfanato, la corrupción que hundió a los como él mientras enriquecía a los poderosos. Esa rabia es auténtica y comprensible. Pero por sí sola no tenía forma ni salida; lo que le dio ambas fue la identificación con un modelo de justiciero-asesino y una comunidad que la aplaudía. Glaser lo enmarcaría sin exculpar: el agravio es el combustible, la identificación es la mecha. Sin el modelo del Enigma, la rabia de Nashton quizá se habría quedado en resentimiento silencioso; con él, se convirtió en una campaña de terror.
Edward Nashton
// La grietaNi "justiciero con razón", ni culpa de internet
La grieta del Riddler es doble y muy actual. Una: comprar su relato —«denuncia la corrupción, tiene razón»— y olvidar que asesina a personas, algunas inocentes; que su agravio sea real no exculpa el terror. La otra: culpar a «internet» de crearlo, como si la comunidad online fuera la causa y no el amplificador. Glaser matiza: la red no fabricó la rabia de Nashton, pero le ofreció el modelo, el método y el aplauso que la volvieron letal. La lectura honesta sostiene las dos cosas —responsabilidad plena del sujeto y responsabilidad de unos entornos digitales que reparten identidades tóxicas y recompensan al que las adopta—.
El plano final lo dice todo: sus seguidores, encapuchados, se activan para continuar su obra. La identificación se ha vuelto viral. Es la advertencia de Glaser actualizada: en la era de las comunidades online, un solo modelo puede replicarse en cientos de yoes prestados.
Desactivar la fábrica de personas tóxicas
El Riddler es el retrato criminológico de la radicalización online: solitarios con un agravio real que encuentran, en comunidades digitales, un modelo con el que identificarse y una audiencia que los recompensa. La prevención que sugiere Glaser no es censurar —imposible y contraproducente—, sino competir por la identidad: ofrecer a los Edward Nashton pertenencia, reconocimiento y cauces legítimos para su agravio antes de que lo haga el foro que idolatra asesinos. Y, en paralelo, diseñar entornos digitales que no premien con estatus la adopción de personas violentas. El vacío que llena el Enigma es el mismo que podrían llenar mejores comunidades.
«Verán lo que quiero que vean», dice el Riddler. Su tragedia es que lo que quiere que vean lo aprendió de asesinos, y que había toda una comunidad esperando para mirarlo. Edward Nashton no se atrevía a nada; el Enigma, hecho de modelos ajenos, se atrevió a todo.
Tres ideas clave
- El Riddler es la identificación diferencial en el siglo XXI: ensambla una persona —el Enigma— a partir de asesinos reales (el Zodiaco) y de una comunidad online que la valida, y mata desde esa máscara.
- La persona construida "autoriza" lo que el yo real reprimía: no oculta al criminal, lo habilita. Y las comunidades digitales refuerzan la identidad tóxica en tiempo real y la premian con pertenencia.
- El agravio (abandono, corrupción) es el combustible; la identificación con el modelo, la mecha. Ni justiciero con razón ni culpa de internet: la red amplifica, no crea. Prevenir es competir por la identidad.
Fuentes · para seguir leyendo
- Glaser, D. (1956). «Criminality Theories and Behavioral Images». American Journal of Sociology, 61(5).
- Ebner, J. (2020). Going Dark: The Secret Social Lives of Extremists. Bloomsbury.
- Surette, R. (2015). Media, Crime, and Criminal Justice. Cengage.
Dudas del expedientePreguntas frecuentes
¿Por qué Edward Nashton (el Enigma) se convierte en villano?
El Riddler y la identificación diferencial de Glaser en su forma más actual: un solitario que se fabrica una identidad —el Enigma— a partir de asesinos reales y de una comunidad online que lo jalea, y mata desde esa máscara.
¿Qué teoría criminológica explica a Edward Nashton?
El caso de Edward Nashton se analiza desde la Teoría de la identificación diferencial. La teoría de Glaser explica el delito como identificación con un modelo. El Riddler de The Batman lo lleva al siglo XXI: Edward Nashton, un solitario invisible, se construye la persona del "Enigma" a partir de asesinos reales como el Zodiaco y de una comunidad online que valida su rabia, y comete desde esa identidad crímenes que él jamás habría cometido.


