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Gobernador Ratcliffe: Saquear la tierra, borrar a su gente

Pocahontas y la criminología verde: el gobernador Ratcliffe cava la tierra en busca de oro, destruye el entorno y, para justificarlo, convierte a los pueblos que lo habitan en «salvajes». El ecocidio y el despojo colonial son, casi siempre, el mismo crimen.

Póster de Gobernador Ratcliffe, villano de Pocahontas
Pocahontas · Cine
Gobernador Ratcliffe
alias Ratcliffe

El gobernador Ratcliffe cruza el océano con una sola idea fija: desenterrar el oro del «Nuevo Mundo». Arrasa el terreno a cañonazos, envenena la tierra en su búsqueda febril y, cuando los pueblos que la habitan estorban a su codicia, los declara «salvajes» a los que hay que combatir. Ratcliffe une los dos daños que la criminología verde suele mirar por separado: el saqueo del planeta y el despojo de los pueblos que viven de él. En la historia real, casi nunca vienen el uno sin el otro.

// La teoríaEl ecocidio tiene víctimas humanas

La justicia ambiental —una de las tres justicias de la criminología verde— sostiene que el daño ecológico no es neutral: recae con más fuerza sobre los pobres, las minorías y los pueblos indígenas. La destrucción de un territorio no solo mata árboles y ríos; destruye a las comunidades que dependen de ellos y que, casi siempre, tienen menos poder para defenderse. Ratcliffe encarna la forma histórica más brutal de esa lógica: el ecocidio colonial, en el que la extracción de recursos y la conquista de pueblos son la misma operación —cavar la tierra y someter a quien la habita, con la misma pala—.

Su arma más eficaz no es el mosquete, sino el relato. Para saquear sin culpa, Ratcliffe necesita que los nativos no cuenten como personas plenas, así que los pinta como «salvajes» sanguinarios — enemigos, no víctimas—. La criminología verde y su prima poscolonial señalan ese mecanismo: el poder que destruye un territorio primero deshumaniza a sus guardianes, porque es más fácil arrasar la tierra de quien has convertido en menos que humano. Etiquetar al defensor de su bosque como «criminal» o «salvaje» es el primer paso del despojo — y sigue ocurriendo, hoy, con los activistas ambientales asesinados en medio mundo.

"Esta tierra escondida está repleta de oro, y todo será mío."Gobernador Ratcliffe — Pocahontas
Concepto clave

Racismo ambiental

El concepto que Ratcliffe ilustra es el racismo ambiental: el daño ecológico se descarga sistemáticamente sobre los cuerpos y territorios de los que menos poder tienen. En su versión colonial, el oro justifica el genocidio; en la contemporánea, la mina, la petrolera o la madera justifican desplazar comunidades indígenas y criminalizar a quien resiste. La criminología verde une así dos denuncias que suelen ir por separado —la del daño a la naturaleza y la del daño a los pueblos— y muestra que son la misma injusticia. Defender el río y defender a quien vive del río es, casi siempre, defender lo mismo contra el mismo.

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// El sujetoEl codicioso que se cree civilizador

Ratcliffe es peligroso no porque se sepa malvado, sino porque se cree civilizador. Su codicia viste el traje de la misión: llevar «progreso» a una tierra virgen, plantar una bandera, servir a la corona. Esa coartada —el saqueo como civilización, la destrucción como desarrollo— es exactamente la que ha blindado el ecocidio colonial y el moderno: nadie arrasa un bosque diciendo «vengo a destruir», todos dicen «vengo a desarrollar». Ratcliffe no entiende la tierra ni a su gente; solo ve un yacimiento y unos obstáculos. Y su fracaso final —no hay oro, solo ha sembrado odio y muerte— es la moraleja que la criminología verde subraya: la lógica extractiva destruye incluso cuando ni siquiera consigue el botín que prometía.

La economía política le dio nombre a esa maldición: la paradoja de la abundancia o «maldición de los recursos». Los territorios más ricos en oro, petróleo o minerales tienden a sufrir más violencia, despojo y autoritarismo, no menos —la riqueza bajo el suelo atrae al saqueador y financia a quien reprime a quien protesta—. Ratcliffe no es una anomalía moral, sino el agente previsible de esa lógica: donde brilla el metal, alguien fabrica un «salvaje» al que apartar de él. El oro no maldice la tierra; maldice a quien la habita.

Gobernador Ratcliffe

Ratcliffe · Pocahontas
INT 55MAN 60VIO 55EMP 6
CodiciosoColonialistaDespiadado
MotivaciónSaquear el oro del Nuevo Mundo para regresar cubierto de gloria y riqueza
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// La grieta¿Villano de otra época?

La tentación con Ratcliffe es archivarlo como un villano del pasado: la codicia colonial de hace siglos, ya superada. Ahí la criminología verde insiste en lo contrario — el mecanismo sigue vivo, solo cambió de ropa: hoy son multinacionales, no coronas, y «licencia de explotación», no «bandera del rey»—. Pero conviene también el matiz honesto: no toda extracción es un genocidio, y presentar cualquier desarrollo como conquista puede paralizar decisiones legítimas y necesarias. La fuerza de Ratcliffe no es demostrar que todo minero es un asesino, sino recordar cuánto daño humano se ha escondido —y se sigue escondiendo— tras la palabra «recursos», y quién paga casi siempre la factura.

Por qué importa

Proteger la tierra es proteger a su gente

Ratcliffe deja una lección que la criminología verde convierte en programa: no se puede separar la protección del medio ambiente de la protección de los pueblos que lo habitan. Reconocer los derechos territoriales indígenas, dejar de criminalizar a los defensores ambientales (los más asesinados del mundo hoy), y perseguir el ecocidio colonial y corporativo como el crimen que es —contra la tierra y contra su gente—. La película lo cuenta con canciones; la teoría, con datos y cadáveres reales. La conclusión coincide: el que llega a saquear la tierra, tarde o temprano, tiene que borrar a quien la defiende — y por eso defender una es defender a la otra.

En resumen

Tres ideas clave

  • La justicia ambiental (criminología verde) muestra que el daño ecológico recae sobre los pobres, las minorías y los pueblos indígenas. Ratcliffe encarna su forma brutal: el ecocidio colonial.
  • Su arma clave es el relato: deshumaniza a los nativos como «salvajes» para saquear sin culpa. El poder que destruye un territorio primero criminaliza a sus guardianes — como con los activistas ambientales de hoy.
  • La grieta: no es un villano del pasado (cambió coronas por multinacionales), pero no toda extracción es genocidio. Su lección: proteger la tierra y proteger a su gente son la misma lucha.

Fuentes · para seguir leyendo

  • White, R. (2008). Crimes Against Nature. Willan.
  • Bullard, R. D. (1990). Dumping in Dixie: Race, Class, and Environmental Quality. Westview Press.
  • South, N. & Brisman, A. (eds.) (2013). Routledge International Handbook of Green Criminology. Routledge.
  • Global Witness (2023). Standing Firm: informe anual sobre defensores de la tierra y el medioambiente asesinados.
  • Le Billon, P. (2012). Wars of Plunder: Conflicts, Profits and the Politics of Resources. Hurst.

Dudas del expedientePreguntas frecuentes

¿Por qué Gobernador Ratcliffe se convierte en villano?

Pocahontas y la criminología verde: el gobernador Ratcliffe cava la tierra en busca de oro, destruye el entorno y, para justificarlo, convierte a los pueblos que lo habitan en «salvajes». El ecocidio y el despojo colonial son, casi siempre, el mismo crimen.

¿Qué teoría criminológica explica a Gobernador Ratcliffe?

El caso de Gobernador Ratcliffe se analiza desde la Criminología verde. La criminología verde conecta el daño ecológico con la justicia ambiental: el saqueo de recursos y el despojo de las poblaciones marginadas suelen ser el mismo proceso. El gobernador Ratcliffe de Pocahontas lo dramatiza: su ambición de oro arrasa la tierra y, para legitimar la violencia, deshumaniza a los pueblos indígenas convirtiéndolos en «salvajes». Es el retrato del ecocidio colonial —la extracción como conquista— y de cómo el poder fabrica la etiqueta de «enemigo» sobre quienes defienden su territorio. Un daño doble, a la naturaleza y a los guardianes de la naturaleza.

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