En el capítulo 10 del modo historia de Mortal Kombat X (NetherRealm Studios, 2015), el maestro Bo' Rai Cho se retuerce en el patio del Templo del Cielo bajo la magia de un amuleto. Raiden acude y se ve rodeado por sus antiguos campeones, convertidos en muertos vivientes. Junto a ellos aguarda Shinnok, que tiene prisionero a Johnny Cage. Uno de ellos, Liu Kang, pregunta si matan al dios del trueno, y Shinnok sonríe: todavía no. Quiere que Raiden vea cómo conquista su reino, y después encerrarlo como Raiden lo encerró a él. Luego entra en la cámara del Jinsei, la fuerza vital de la Tierra, la tiñe de rojo y se dirige a quienes de verdad le importan: los Dioses Antiguos, a los que ordena temblar. Shinnok es un Dios Antiguo caído, uno de los dioses que gobiernan los reinos de la saga, que traicionó a sus iguales para quedarse con la Tierra y fue desterrado al Netherrealm, el infierno de Mortal Kombat, donde acabó reinando. Debutó como jefe final de Mortal Kombat Mythologies: Sub-Zero (1997), fue el gran villano de Mortal Kombat 4 (1997) y volvió en Mortal Kombat X. Este expediente revela cómo acaba este último y el prólogo de Mortal Kombat 11 (2019).
// La teoríaLo que duele es la comparación
En The American Soldier (1949), Samuel Stouffer y su equipo estudiaron la moral de las tropas estadounidenses en la Segunda Guerra Mundial y dieron con una paradoja: los soldados de los cuerpos donde más se ascendía estaban más descontentos con los ascensos que los de los cuerpos donde apenas se ascendía. Lo que pesaba no era lo que cada uno tenía, sino con quién se comparaba. Lo llamaron privación relativa. Robert Merton lo convirtió en la teoría de los grupos de referencia, y W. G. Runciman lo formalizó en 1966: alguien está relativamente privado de algo cuando no lo tiene, ve que otros lo tienen (y esos otros pueden ser él mismo en otro tiempo), lo desea y cree factible tenerlo. En Why Men Rebel (1970), Ted Robert Gurr lo llevó a la violencia política y describió la privación decreciente: las expectativas se mantienen mientras lo que uno tiene se hunde. La criminología lo usa para explicar por qué la desigualdad pesa más que la pobreza: Judith y Peter Blau (1982) hallaron que, en las ciudades de Estados Unidos, la desigualdad económica predecía el delito violento mejor que la pobreza. Ninguno sostiene que la comparación condene: la mayoría de quienes se sienten privados no delinque.
El agravio de quien lo tuvo casi todo
La privación de Shinnok no tiene nada de absoluta: es un dios, gobierna un reino entero y manda sobre ejércitos de demonios. Aun así, cumple las cuatro condiciones de Runciman. No tiene la Tierra. La ve en manos de otro, Raiden, su protector, y se mide con sus antiguos iguales y consigo mismo cuando era uno de ellos. La desea desde el principio. Y el amuleto la vuelve factible: según la saga, fue lo que le abrió la puerta de la Tierra, y cada vez que lo recupera vuelve la guerra. Su caída es la privación decreciente de Gurr llevada al extremo: expectativas de dios, posición de desterrado.
// El sujetoEl desterrado que rehízo el infierno
En las dos líneas temporales de la saga, la comparación es el motor. La historia de fondo de Mortal Kombat Mythologies: Sub-Zero (1997) lo presenta como un Dios Antiguo que quiso la Tierra para sí, entró en ella gracias a un amuleto y chocó con Raiden, que se lo arrebató y lo desterró al Netherrealm con ayuda de los demás dioses. Allí, tras derrotar con Quan Chi al señor del lugar, se encontró un páramo sin nada que gobernar, y lo rehízo intentando imitar el reino que tanto deseaba. En Mortal Kombat 4 (1997), su biografía lo resume así: desterrado por crímenes contra sus antiguos compañeros, se apodera de Edenia con ayuda de una traidora, desde allí hace la guerra a los Dioses Antiguos y espera vengarse del dios que lo desterró, Raiden. En el capítulo 1 de Mortal Kombat X, en la segunda línea temporal, invade la Tierra para corromper el Jinsei. Shinnok le dice a Raiden que su legado es envenenar de esperanza a los mortales, y Raiden le recuerda que ya lo detuvieron una vez, cuando traicionó a sus iguales. Está a punto de encerrarlo en el amuleto cuando Johnny Cage lo derriba por la espalda. «¡Es mío!», grita cuando Raiden repara en el amuleto, caído en el suelo. Cage le gana, y Raiden lo encierra en su propio amuleto.
(Atención, destripe.) Años después, en el capítulo 9, Quan Chi termina de liberarlo justo antes de que Scorpion lo decapite. Shinnok corrompe el Jinsei y adopta una forma demoníaca, y en el capítulo 12 se enfrenta a Cassie Cage, la hija de Johnny, decidido a exterminar a toda su estirpe. Pierde otra vez contra un Cage. Raiden purifica el Jinsei absorbiendo la corrupción, y en la escena final, oscurecido y con el amuleto en el pecho, arroja ante Liu Kang y Kitana, nuevos señores del Netherrealm, la cabeza cortada de Shinnok, todavía viva: un Dios Antiguo no puede morir, pero hay destinos peores. El prólogo de Mortal Kombat 11 muestra cómo se llegó ahí. Mientras Raiden lo tortura, Shinnok le echa en cara que lleve su amuleto: por fin abraza la verdad que los Dioses Antiguos niegan, aquella por la que a él lo expulsaron. Raiden le corta la cabeza.
Shinnok
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// La grietaUn agravio con autor
La lectura tiene límites. La privación relativa nació para explicar a soldados, trabajadores y grupos sociales que se comparan con otros parecidos y se sienten tratados injustamente. La primera traición de Shinnok, querer la Tierra cuando aún era uno de los Dioses Antiguos, se explica mejor por la ambición que por una comparación dolorosa. Y su gran pérdida, el destierro, no es una desigualdad que le imponga nadie: es el castigo por su propio crimen. Él lo convierte en agravio, y la teoría explica el agravio, no la decisión de corromper un mundo. Mortal Kombat 11 añade otra grieta: Shinnok es hijo de Kronika, la guardiana del tiempo, que lo concibió para encarnar la oscuridad frente a su hermana Cetrion. Si su papel estaba escrito, quizá la comparación que lo devora también.
Explicar a Shinnok no es exculparlo. La teoría ilumina el relato que se cuenta a sí mismo: no es un conquistador, sino un expulsado al que negaron lo que merecía. Y la saga cierra el círculo con una ironía: el Raiden que lo decapita lleva su amuleto y habla también como un agraviado: se pregunta qué ha ganado la Tierra con tanta misericordia y anuncia que ya no se limitará a defenderla. La comparación y el rencor no eran un rasgo exclusivo de un dios malvado. Se contagian a quien pasa demasiado tiempo mirando lo que le han quitado.
La desigualdad se mira hacia arriba
La privación relativa explica por qué la violencia no sigue el mapa de la pobreza, sino el de la desigualdad: los Blau en 1982 y, después, Richard Wilkinson y Kate Pickett en The Spirit Level (2009) encontraron más violencia en las sociedades más desiguales que en las más pobres. Y ayuda a entender un perfil inquietante: el de quien apenas ha perdido nada en términos absolutos, pero siente que le han quitado un lugar que creía suyo. El sociólogo Michael Kimmel lo llamó en 2013 derecho agraviado. Shinnok es su versión mitológica. Reducir las brechas importa, pero también el relato: quién enseña a alguien a compararse, con quién y con qué supuesto derecho.
Tres ideas clave
- La privación relativa (Stouffer, 1949; Runciman, 1966; Gurr, 1970) sostiene que el agravio nace de la comparación con otros o con lo que uno tuvo, y la criminología la usa para explicar por qué la desigualdad predice la violencia mejor que la pobreza.
- Shinnok, el Dios Antiguo caído de Mortal Kombat, traicionó a sus iguales para quedarse con la Tierra y Raiden lo desterró; vuelve a por ella en Mortal Kombat 4 (1997) y en Mortal Kombat X (2015), donde corrompe el Jinsei, pierde ante dos Cage y acaba decapitado.
- La grieta: su pérdida es el castigo por su propio crimen y su ambición precede a la comparación; la teoría explica su agravio, no lo exculpa, y la saga muestra que ese rencor también contagia al héroe.
Fuentes · para seguir leyendo
- Stouffer, S. A., Suchman, E. A., DeVinney, L. C., Star, S. A. y Williams, R. M. (1949). The American Soldier: Adjustment During Army Life (vol. 1). Princeton University Press.
- Runciman, W. G. (1966). Relative Deprivation and Social Justice. Routledge & Kegan Paul.
- Gurr, T. R. (1970). Why Men Rebel. Princeton University Press.
- Blau, J. R. y Blau, P. M. (1982). «The Cost of Inequality: Metropolitan Structure and Violent Crime». American Sociological Review, 47(1), 114-129.
- Wilkinson, R. y Pickett, K. (2009). The Spirit Level: Why More Equal Societies Almost Always Do Better. Allen Lane.
- Kimmel, M. (2013). Angry White Men: American Masculinity at the End of an Era. Nation Books.
- Midway Games (1997). Mortal Kombat Mythologies: Sub-Zero. Midway Games.
- Midway Games (1997). Mortal Kombat 4. Midway Games.
- NetherRealm Studios (2015). Mortal Kombat X. Warner Bros. Interactive Entertainment.
- NetherRealm Studios (2019). Mortal Kombat 11. Warner Bros. Interactive Entertainment.
Dudas del expedientePreguntas frecuentes
¿Quién es Shinnok?
Shinnok («El Dios Antiguo caído») es un villano de Mortal Kombat, analizado en KRIMINIS con la lente de la criminología. Era un dios y gobernaba un reino entero.
¿Por qué Shinnok (El Dios Antiguo caído) se convierte en villano?
Shinnok, el Dios Antiguo caído de Mortal Kombat, y la privación relativa: era un dios, pero se medía con sus iguales y con Raiden. Perdió el cielo, rehízo el infierno y volvió una y otra vez a por la Tierra.
¿Qué teoría criminológica explica a Shinnok?
El caso de Shinnok se analiza desde la Privación relativa. La privación relativa (Stouffer, 1949; Runciman, 1966; Gurr, 1970) sostiene que el agravio no nace de lo que falta, sino de compararse con quienes tienen más o con lo que uno tuvo. Shinnok, el Dios Antiguo caído de Mortal Kombat, la lleva al extremo: traicionó a sus iguales para quedarse con la Tierra, Raiden le arrebató el amuleto y lo desterró al Netherrealm, y desde Mortal Kombat Mythologies: Sub-Zero y Mortal Kombat 4 (1997) hasta Mortal Kombat X (2015) vuelve una y otra vez a por el reino que se le negó.








