En el capítulo 16 de Harry Potter y el misterio del príncipe (J. K. Rowling, 2005), durante las vacaciones de Navidad en La Madriguera, Remus Lupin le cuenta a Harry dónde ha pasado los últimos meses: bajo tierra, casi literalmente, viviendo entre los suyos. Dumbledore necesitaba un espía entre los hombres lobo. En la conversación sale un nombre que Harry ya había oído en verano: Draco Malfoy lo usó para amenazar al dueño de la tienda Borgin y Burkes. Lupin le explica quién es Fenrir Greyback: quizá el hombre lobo más salvaje que vive hoy, que quiere morder y contagiar a cuanta gente pueda hasta reunir licántropos suficientes para someter a los magos, y al que Voldemort ha prometido presas a cambio de sus servicios. Su especialidad son los niños: morderlos pequeños, criarlos lejos de sus padres y enseñarles a odiar a los magos normales. Y luego le dice algo que Harry no sabía. Fue Greyback quien le mordió a él, cuando era un niño, para vengarse de su padre.
// La teoríaLa marca y lo que se hace con ella
En 1963, el sociólogo Erving Goffman publicó Estigma: la identidad deteriorada. Un estigma, escribió, es un atributo profundamente desacreditador, que en nuestra mente rebaja a quien lo lleva de persona completa y corriente a persona manchada y descartada. Enseguida matizó que lo que hace falta es un lenguaje de relaciones, no de atributos: la misma marca que hunde a alguien en un sitio pasa inadvertida en otro. Distinguió dos situaciones: la del desacreditado, cuya marca ya se ve, y la del desacreditable, que todavía puede ocultarla y vive administrando información. El marcado puede intentar pasar por normal, refugiarse entre los suyos y entre los «sabios» que lo aceptan, o puede alinearse con su grupo frente a los normales, una postura militante que hace de la marca el centro de su vida. Los normales, a su vez, construyen una «teoría del estigma», una ideología que explica la inferioridad del marcado y el peligro que representa. En 2001, Bruce Link y Jo Phelan añadieron la pieza que faltaba: no hay estigma sin poder, porque etiquetar, separar a «nosotros» de «ellos» y discriminar exige que alguien tenga los medios para hacerlo.
Dos hombres con la misma mordedura
La saga pone las dos salidas una al lado de la otra. Lupin es el desacreditable de manual: de adulto, según el texto que Rowling publicó más tarde sobre él, cambiaba de empleo antes de que los colegas notaran las señales, y cuando Snape revela su secreto, en El prisionero de Azkaban, dimite antes de que lleguen las cartas de los padres. Greyback ha elegido lo contrario: no oculta nada y hace de la marca un programa. Va incluso más allá que el militante de Goffman. No se limita a llevar el estigma; lo fabrica. Cada niño que muerde es una persona más con la marca, criada lejos de su familia y con una teoría del estigma al revés: los despreciables son los magos.
// El sujetoEl nombre que se usa como amenaza
Antes de verle, se oye su nombre: en el capítulo 6 de El misterio del príncipe, Draco Malfoy le advierte a Borgin que, si cuenta algo, habrá represalias, y le recuerda que Greyback es un amigo de la familia que se pasará de vez en cuando para comprobar que se toma el encargo en serio. Es lo que Voldemort ha hecho de él: un instrumento de terror. En el capítulo 27 llega en persona a lo alto de la torre de Astronomía con los mortífagos que vienen a por Dumbledore. El director le reconoce y le pregunta si ahora ataca incluso sin luna llena, si le ha cogido un gusto a la carne humana que no se sacia una vez al mes. Greyback no se ofende. Lo celebra.
En la batalla que sigue destroza la cara de Bill Weasley. Como no estaba transformado, Bill no será un hombre lobo completo, pero queda marcado, y en el capítulo 29 la señora Weasley da por hecho que la boda con Fleur se ha acabado, hasta que Fleur le contesta que a ella le da igual. En Las Reliquias de la Muerte (2007), Greyback dirige una banda de carroñeros, cazadores de recompensas que persiguen a hijos de muggles. En el capítulo 23 atrapa a Harry, Ron y Hermione y, en lugar de entregarlos en el Ministerio, los lleva a la mansión Malfoy, donde reclama la recompensa y, como premio, a Hermione. Allí Bellatrix Lestrange le obliga a arrodillarse delante de ella. Viste la túnica de los mortífagos, pero no lleva la Marca Tenebrosa. (Atención, destripe.) En el capítulo 32, en plena batalla de Hogwarts, se abalanza sobre Lavender Brown hasta que Hermione lo lanza por los aires y la profesora Trelawney le deja caer una bola de cristal en la cabeza; en el 36, Ron y Neville lo derriban en el Gran Comedor.
Fenrir Greyback
Llévate gratis el mapa de las teorías
Suscríbete al archivo criminal —un caso a la semana, sin spam— y te regalo El mapa de las teorías: las grandes corrientes de la criminología en una sola lámina.
// La grietaUna marca que la saga hace verdadera
La teoría del estigma funciona porque la marca miente: atribuye al marcado un peligro que no tiene. En Harry Potter el peligro existe, y el propio Lupin, al dimitir, reconoce que entiende a los padres: podría haber mordido a cualquiera de sus alumnos. Rowling explicó después que la licantropía de Lupin era una metáfora de las enfermedades que cargan con un estigma, como el VIH y el sida, y en 2016 críticos como los de Salon o el New Statesman le reprocharon que la comparación asociaba la enfermedad a lo monstruoso y separaba al hombre lobo «bueno» de los «malos». Greyback es el malo, y encarna el estereotipo más cruel del enfermo: el que contagia a propósito. Las películas lo agravan por omisión: el Greyback de Dave Legeno es pelo, colmillos y apenas un par de frases, la mordedura de Bill no se rueda y lo que se añade, como el ataque a La Madriguera en El misterio del príncipe (2009), es acción. En pantalla solo queda el monstruo.
Tampoco el mundo mágico sale limpio. Link y Phelan recordaban que el estigma depende del poder, y aquí el poder es el Ministerio. En el capítulo 14 de La Orden del Fénix, Sirius cuenta que Dolores Umbridge redactó una ley contra los hombres lobo que hace casi imposible que Lupin consiga trabajo. En la conversación de Navidad, Lupin describe a los suyos como gente que ha renunciado a la sociedad normal y vive en los márgenes, robando y a veces matando para comer, y casi todos están con Voldemort. La exclusión les dio un reclutador. Explicar a Greyback no es exculparle. Lupin recibió la misma mordedura y vivió bajo la misma ley, y eligió lo contrario: Greyback sale a buscar niños.
Lo que fabrica la exclusión
El estigma tiene consecuencias medibles. En «The Mark of a Criminal Record» (2003), Devah Pager envió a pedir trabajo a candidatos idénticos, unos con antecedentes penales y otros sin ellos, y la condena redujo a la mitad o más las llamadas de vuelta. Cuando una sociedad cierra a un grupo el empleo y la vida legal, lo empuja a los márgenes, donde siempre hay alguien que le ofrece pertenencia y un enemigo. Greyback es ficción, pero la pregunta que plantea no lo es: cuántos de los monstruos que tememos ayudamos a criar con la marca.
Tres ideas clave
- La teoría del estigma (Goffman, 1963) estudia cómo una marca rebaja a una persona a identidad deteriorada y cómo el marcado la gestiona: ocultándola, refugiándose entre los suyos o alineándose con su grupo frente a los normales.
- Fenrir Greyback, el hombre lobo aliado de Voldemort, mordió a Lupin de niño, ataca a niños para criarlos en el odio a los magos, destroza a Bill Weasley en el asalto a Hogwarts y dirige una banda de carroñeros en Las Reliquias de la Muerte.
- La grieta: en la saga el peligro del hombre lobo es real, y Greyback encarna el peor estereotipo del enfermo que contagia a propósito; las películas, además, borran su vínculo con Lupin y dejan solo al monstruo.
Fuentes · para seguir leyendo
- Goffman, E. (1963). Stigma: Notes on the Management of Spoiled Identity. Prentice-Hall. [Trad. esp.: Estigma: la identidad deteriorada. Amorrortu].
- Link, B. G. y Phelan, J. C. (2001). «Conceptualizing Stigma». Annual Review of Sociology, 27, 363-385.
- Pager, D. (2003). «The Mark of a Criminal Record». American Journal of Sociology, 108(5), 937-975.
- Rowling, J. K. (2005). Harry Potter and the Half-Blood Prince. Bloomsbury.
- Rowling, J. K. (2007). Harry Potter and the Deathly Hallows. Bloomsbury.
- Rowling, J. K. (2016). Short Stories from Hogwarts of Heroism, Hardship and Dangerous Hobbies. Pottermore Publishing.
- Yates, D. (dir.) (2009). Harry Potter y el misterio del príncipe. Warner Bros.
Dudas del expedientePreguntas frecuentes
¿Quién es Fenrir Greyback?
Fenrir Greyback es un villano de Harry Potter, analizado en KRIMINIS con la lente de la criminología. Lupin y él llevan la misma mordedura.
¿Por qué Fenrir Greyback se convierte en villano?
Fenrir Greyback, de Harry Potter, y la teoría del estigma de Goffman: el hombre lobo que mordió a Lupin de niño no esconde la marca que le impone el mundo mágico. La reparte entre niños para hacerse un ejército.
¿Qué teoría criminológica explica a Fenrir Greyback?
El caso de Fenrir Greyback se analiza desde la Estigma. La teoría del estigma (Erving Goffman, 1963) estudia cómo una marca rebaja a una persona a identidad deteriorada y cómo el marcado la gestiona: ocultándola, refugiándose entre los suyos o haciendo de ella una bandera. Fenrir Greyback, el hombre lobo aliado de Voldemort en Harry Potter y el misterio del príncipe (2005) y Harry Potter y las Reliquias de la Muerte (2007), es la versión más oscura de esa última salida: no solo acepta la marca, sino que la contagia a propósito, empezando por niños, para reunir un ejército que odie a los magos.








