En el centro de Agamenón (Esquilo, 458 a. C.), primera tragedia de la Orestíada, el rey vuelve de Troya en su carro, con la princesa troyana Casandra como cautiva, y Clitemnestra ordena a sus esclavas cubrir de telas de púrpura el camino hasta el palacio para que su pie no toque la tierra. Agamenón se resiste: ese honor es para los dioses. Ella discute con él hasta que cede, pide que le quiten las sandalias y entra en la casa pisando los tejidos. El público sabe lo que el rey ha olvidado. Diez años antes, con la flota griega retenida en Áulide por vientos contrarios, Agamenón sacrificó a la hija de ambos, Ifigenia, porque un adivino dijo que la diosa Ártemis lo exigía. Dentro del palacio, Clitemnestra le prepara un baño, lo envuelve en un manto como en una red y lo mata a golpes; mata también a Casandra. Luego sale y lo cuenta sin esconder nada. Gobierna después con su amante Egisto. En la segunda tragedia, su hijo Orestes vuelve y la mata para vengar a su padre; en la tercera, perseguido por las Furias, lo juzga un tribunal de ciudadanos atenienses que lo absuelve.
// La teoríaLa pérdida que se convierte en ira
La teoría general de la tensión de Robert Agnew (1992) amplía la de Merton: el delito puede nacer de cualquier relación negativa con los demás. Agnew distingue tres fuentes de tensión: no alcanzar metas valoradas, perder algo o a alguien que importa, y sufrir un trato hostil. La tensión genera emociones negativas, y la ira es la más criminógena porque empuja a corregir la injusticia y a devolver el daño. En 2001 Agnew precisó qué tensiones llevan con más probabilidad al delito: las que se perciben como injustas, las de gran magnitud y las que crean incentivos para afrontarlas delinquiendo.
Diez años de tensión acumulada
La tensión de Clitemnestra cumple todas las condiciones de Agnew. Es una pérdida de la mayor magnitud: la muerte de una hija. La vive como profundamente injusta, porque Agamenón la sacrificó por una guerra y por su prestigio, no por necesidad. Y tiene tiempo y medios para responder: diez años de gobierno en solitario, un aliado en Egisto y la certeza de que su marido volverá. Su crimen no es un arrebato, sino la respuesta organizada a una pérdida que nunca se reparó. Agamenón regresa además con otra mujer como trofeo, una humillación más sobre la herida.
// El sujetoUna reina que no olvidó
Esquilo hace de Clitemnestra uno de los personajes más poderosos del teatro griego: habla con autoridad, engaña con elocuencia y reivindica su acto en público, sin esconderse. Tras el asesinato no se presenta como víctima ni como loca, sino como la ejecutora de una justicia que nadie más iba a hacer. El vigía de la primera escena habla de su corazón de mujer con voluntad de hombre, una forma de decir que no encaja en lo que se esperaba de ella. Pero la obra no la absuelve: su crimen es también una forma de apropiarse del poder junto a Egisto, y el motivo de la hija convive con la ambición.
Esquilo la enseña planeando antes de enseñarla matando. El vigía que abre la obra lleva un año tendido en el tejado del palacio, por orden suya, a la espera de la hoguera que anuncie la caída de Troya; cuando llega la señal, ella describe al coro, monte a monte, la cadena de fuegos que ha traído la noticia desde el Ida, y los ancianos, que desconfiaban de la credulidad de una mujer, tienen que rendirse. En su bienvenida a Agamenón finge años de llanto y noches en vela, y explica que Orestes no está porque lo ha confiado a Estrofio, en la Fócide. Sobre el cadáver no hay arrebato, sino inventario: dos golpes, luego un tercero, la sangre que la salpica y que celebra como la tierra celebra la lluvia de primavera. Para Agnew, la tensión más criminógena es la que se vive como injusta y grave; Clitemnestra ha tenido diez años para alimentarla. Lo más revelador llega al final, cuando se declara dispuesta a pactar con el demonio de la casa para que la locura de matar entre parientes se vaya a otra familia: quiere que su venganza sea la última.
Clitemnestra
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// La grietaLa tensión explica la ira, no cómo romper la cadena
La teoría de Agnew explica bien por qué Clitemnestra mata y explica también por qué Orestes la mata después: es otra pérdida, la de un padre, vivida como injusta. Esa es la estructura de la venganza, y la teoría la describe sin proponer cómo detenerla. Cada respuesta a una tensión crea una tensión nueva en el otro bando.
La Orestíada da la respuesta que la criminología tardaría siglos en formular: la cadena solo se rompe cuando un tercero imparcial sustituye a la venganza privada. En la tercera tragedia, Atenea funda un tribunal de ciudadanos para juzgar a Orestes. Es, en términos míticos, el nacimiento de la justicia pública. La tensión explica el impulso; la institución lo encauza.
De la venganza al tribunal
Las sociedades sin una justicia pública eficaz viven atrapadas en ciclos de venganza, y la investigación sobre culturas del honor y conflictos entre familias lo confirma: donde el Estado no responde, las víctimas lo hacen. La lección de la Orestíada sigue vigente: para que una pérdida no se convierta en una cadena de crímenes, quien la sufre necesita una respuesta que perciba como justa. Por eso importan la atención a las víctimas y una justicia que no tarde diez años en llegar.
Tres ideas clave
- La teoría general de la tensión (Agnew, 1992 y 2001) sostiene que la pérdida de algo valioso, vivida como injusta y de gran magnitud, genera ira, y el delito es una forma de afrontarla.
- Clitemnestra mata a Agamenón diez años después de que sacrificara a su hija Ifigenia: una tensión que cumple todas las condiciones de Agnew, unida a la ambición de gobernar con Egisto.
- La grieta: la teoría explica la venganza, pero no cómo cortar la cadena; la Orestíada la corta con un tribunal, el nacimiento mítico de la justicia pública.
Fuentes · para seguir leyendo
- Agnew, R. (1992). «Foundation for a General Strain Theory of Crime and Delinquency». Criminology, 30(1), 47-88.
- Agnew, R. (2001). «Building on the Foundation of General Strain Theory». Journal of Research in Crime and Delinquency, 38(4), 319-361.
- Nisbett, R. E. y Cohen, D. (1996). Culture of Honor: The Psychology of Violence in the South. Westview Press.
- Esquilo (458 a. C.). Orestíada: Agamenón, Las coéforas y Las euménides.
Dudas del expedientePreguntas frecuentes
¿Quién es Clitemnestra?
Clitemnestra es un villano de Tragedia griega, analizado en KRIMINIS con la lente de la criminología. Le preparó el baño, le echó encima un manto como una red y no le dejó salir.
¿Por qué Clitemnestra se convierte en villano?
La teoría general de la tensión mide la ira que deja una pérdida injusta. Clitemnestra cultivó la suya diez años, desde el sacrificio de Ifigenia, y la convirtió en un plan: telas de púrpura, un baño y una red.
¿Qué teoría criminológica explica a Clitemnestra?
El caso de Clitemnestra se analiza desde la Tensión general. La teoría general de la tensión (Robert Agnew, 1992) sostiene que el delito puede nacer de experiencias vividas como injustas o dolorosas, sobre todo la pérdida de algo valioso, porque generan ira, y el delito es una forma de afrontarla. Clitemnestra, en Agamenón (Esquilo, 458 a. C.), primera tragedia de la Orestíada, mata a su marido el día que vuelve de Troya. Diez años antes, Agamenón sacrificó a la hija de ambos, Ifigenia, para que los dioses dieran viento a la flota. Su venganza desencadena otra: su hijo Orestes la matará a ella. La trilogía termina con la invención de un tribunal para romper la cadena.








