En Fast & Furious 8 (F. Gary Gray, 2017), la octava película de la saga, Dominic Toretto está de luna de miel en La Habana cuando una mujer se le acerca y le enseña algo en un móvil. Es Cipher, interpretada por Charlize Theron, una hacker y ciberterrorista a la que los servicios de inteligencia persiguen desde hace años. La película revelará lo que le enseñó: una fotografía de Elena, la madre de un hijo que Dom no sabía que tenía, los dos en su poder. Desde entonces Dom trabaja para Cipher contra su propia banda. En Berlín roba un arma para ella; en Nueva York, ella toma el control de cientos de coches a la vez para detener la comitiva de un ministro ruso y quitarle los códigos de lanzamiento nuclear; en el Ártico ruso se hace con un submarino nuclear. Cuando Dom duda, Cipher ordena matar a Elena delante de él. Escapa al final, y volverá en películas posteriores.
// La teoríaLos errores de pensamiento
En los años sesenta y setenta, el psiquiatra Samuel Yochelson y el psicólogo Stanton Samenow entrevistaron a cientos de hombres internados en un hospital para delincuentes declarados inimputables en Washington. Su conclusión, publicada en The Criminal Personality (1976), iba contra la visión dominante: el problema no estaba sobre todo en su entorno ni en sus emociones, sino en cómo pensaban. Describieron decenas de errores de pensamiento que hacían que el delito pareciera razonable a quien lo cometía. Entre los más importantes están el impulso de poder —la necesidad de controlar a las personas y las situaciones—, el sentimiento de unicidad —yo soy distinto, las normas son para los demás—, la propiedad —lo que quiero es mío por derecho— y la postura de víctima —el agraviado soy yo—. Glenn Walters convirtió después esos patrones en un cuestionario, el PICTS, con escalas como el sentimiento de derecho, la orientación al poder y la justificación.
Control, no dinero
Yochelson y Samenow insistían en que muchos delincuentes no buscan sobre todo lo que roban, sino la experiencia del control: hacer que los demás hagan lo que ellos quieren, ver que el mundo se dobla a su voluntad. Cipher encaja en esa descripción con precisión. No le interesa el dinero ni tiene nada personal contra nadie en la película. Lo que busca es poder sobre los poderes: tener armas nucleares para que los gobiernos que las poseen tengan que rendirle cuentas a ella. Su manera de conseguir a Dom es la misma en miniatura. No lo compra ni lo convence. Le quita a la gente que quiere y hace que obedezca. Walters llamó a este patrón orientación al poder: las relaciones se entienden como una lucha en la que uno controla y el otro se somete.
// El sujetoLa jueza del mundo
El discurso de Cipher es el de quien se cree la única persona lúcida en un mundo hipócrita. Las grandes potencias poseen armas capaces de destruirlo todo y no rinden cuentas a nadie; ella solo quiere obligarlas a rendirlas. Es un argumento que contiene una crítica real, y eso es lo que lo hace eficaz. Pero el enfoque cognitivo mira lo que el argumento hace por quien lo sostiene. La convierte en una excepción: puede secuestrar, matar y amenazar a millones de personas porque su causa es superior. Convierte a sus víctimas en instrumentos: Elena y su bebé son una palanca, los coches de Nueva York son herramientas, Dom es un arma. Y coloca la responsabilidad en otra parte: si alguien muere, la culpa es de los gobiernos, de la desobediencia de Dom, del sistema. Samenow llamaba a esta forma de pensar un círculo cerrado: pase lo que pase, confirma que ella tenía razón.
Cipher
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// La grietaCómo pensamos no explica de dónde viene
El enfoque cognitivo tiene un lado fuerte y otro débil. El fuerte es práctico: los errores de pensamiento se pueden identificar y trabajar, y los programas cognitivo-conductuales basados en ellos están entre los tratamientos con mejor evidencia para reducir la reincidencia. El débil es que describe cómo piensa un delincuente sin explicar del todo por qué. Yochelson y Samenow llegaron a afirmar que el delincuente elige pensar así desde la infancia, casi con independencia del entorno, una tesis muy criticada por ignorar la pobreza, el maltrato y el contexto social. Su muestra original era además muy particular: hombres internados en un hospital para inimputables, no el delincuente medio.
En el caso de Cipher, la película no da ningún origen: no tiene pasado, solo una misión. Eso la convierte en una ilustración pura de la teoría y enseña también su límite. Llamar errores de pensamiento a sus ideas no responde a si su crítica a las potencias está equivocada. Responde a otra cosa: que ninguna crítica, acertada o no, justifica tener a un bebé como rehén.
Trabajar el pensamiento, no solo el acto
El legado de Yochelson y Samenow está en las prisiones y en los servicios de medidas penales: muchos programas de rehabilitación enseñan a reconocer las propias justificaciones —«se lo merecían», «no tenía otra opción», «las normas no van conmigo»— y a cuestionarlas. Los mismos patrones aparecen en las relaciones de control, donde una persona usa las amenazas contra alguien a quien el otro quiere para dominarlo. El método de Cipher con Dom es una versión espectacular de una forma de coacción muy corriente, y reconocer el pensamiento que la sostiene es el primer paso para desmontarla.
Tres ideas clave
- La criminología cognitiva (Yochelson y Samenow, 1976; Walters) sostiene que el delito se apoya en errores de pensamiento aprendidos: la necesidad de control, el sentimiento de unicidad, el derecho a todo y la culpa ajena.
- Cipher controla a Dom amenazando a su hijo y se presenta como la única que exige cuentas a las potencias: un catálogo de orientación al poder, unicidad y responsabilidad siempre puesta en otro.
- La grieta: el enfoque describe mejor cómo piensa un delincuente que por qué, y sus fundadores infravaloraron el contexto social. Llamar error de pensamiento a una idea no decide si la crítica que contiene es falsa; solo enseña que no justifica el daño.
Fuentes · para seguir leyendo
- Yochelson, S. y Samenow, S. E. (1976). The Criminal Personality, vol. I: A Profile for Change. Jason Aronson.
- Samenow, S. E. (1984). Inside the Criminal Mind. Times Books.
- Walters, G. D. (1995). «The Psychological Inventory of Criminal Thinking Styles. Part I: Reliability and Preliminary Validity». Criminal Justice and Behavior, 22(3), 307-325.
- Gray, F. G. (dir.) (2017). The Fate of the Furious. Universal Pictures.
Dudas del expedientePreguntas frecuentes
¿Quién es Cipher?
Cipher es un villano de Fast & Furious, analizado en KRIMINIS con la lente de la criminología. Le enseñó una foto en un móvil y no tuvo que decir nada más.
¿Por qué Cipher se convierte en villano?
Cipher, la villana de Fast & Furious 8, y la criminología cognitiva: una ciberterrorista que obliga a Dominic Toretto a traicionar a su familia y se presenta como la única que pone en su sitio a los gobiernos. Samuel Yochelson y Stanton Samenow describieron en 1976 los errores de pensamiento que sostienen esa forma de verse: el poder, la unicidad, la culpa siempre ajena.
¿Qué teoría criminológica explica a Cipher?
El caso de Cipher se analiza desde la Criminología Cognitiva. La criminología cognitiva sostiene que detrás de la conducta delictiva hay estilos de pensamiento aprendidos: errores que justifican el daño, como la necesidad de control, el sentirse por encima de las normas o el culpar siempre a otros. Samuel Yochelson y Stanton Samenow los describieron en The Criminal Personality (1976) y Glenn Walters los convirtió en escalas. Cipher, la ciberterrorista de Fast & Furious 8 (2017), es un catálogo de esos errores: controla a Dom amenazando a su hijo, se presenta como la única que exige cuentas a las potencias y nunca se ve responsable de lo que ordena.








