// Teoría frente a teoría Comparativa

Personalidad criminal (Eysenck) vs. Psicopatía (Hare)

Eysenck buscó la raíz del delito en tres dimensiones que todos tenemos en algún grado. La psicopatía describe a una minoría muy concreta. Una es una escala continua; la otra, un perfil.

5 min de lectura

La teoría de la personalidad criminal de Hans Eysenck (1964) sostiene que la tendencia a delinquir depende de tres dimensiones del temperamento, de base biológica: extraversión, neuroticismo y psicoticismo. Quien puntúa alto en las tres se condiciona mal —aprende peor a asociar la infracción con el castigo— y por eso desarrolla una conciencia más débil. La psicopatía, tal como la mide la PCL-R de Robert Hare, es un constructo clínico que describe a un grupo reducido de personas con un perfil definido: falta de empatía y de remordimiento, encanto superficial, manipulación y conducta antisocial persistente. Eysenck ofrece una teoría general de por qué unos delinquen más que otros; la psicopatía, el retrato de un tipo.

Frente a frente
Personalidad criminal (Eysenck)Psicopatía (Hare)
Autor y obraHans Eysenck, Crime and Personality, 1964Hervey Cleckley, 1941; Robert Hare, PCL-R
Qué describeDimensiones en las que se sitúa cualquier personaUn perfil de personalidad concreto y poco frecuente
InstrumentoCuestionario autoinformado (EPQ)Entrevista y revisión de expediente (PCL-R)
MecanismoCondicionamiento deficiente: la conciencia no se forma bienDéficit afectivo: no se siente miedo ni culpa como los demás
Rasgo centralCombinación de E, N y sobre todo P altosFactor 1: frialdad, manipulación, ausencia de remordimiento
Aspira a explicarLa delincuencia en generalUna parte pequeña pero grave de ella

// Lo que compartenEl terreno común

Las dos sitúan la explicación dentro de la persona y las dos le dan una base biológica, en contra de la sociología que dominaba cuando aparecieron. Coinciden además en el mecanismo de fondo: tanto el individuo de Eysenck como el psicópata aprenden mal del castigo, porque su sistema nervioso responde poco a la amenaza. Y hay un solapamiento directo: la dimensión de psicoticismo de Eysenck —dureza, frialdad, agresividad, falta de empatía— describe en buena parte lo que la PCL-R mide como psicopatía.

// Dónde se separanLas diferencias que importan

Dimensión o categoría. Para Eysenck no hay una frontera: todos estamos en algún punto de cada dimensión, y el delincuente está más hacia un extremo. La psicopatía, aunque hoy se entiende también como una cuestión de grado, se usa en la práctica con un punto de corte que separa a quien lo es de quien no.

El respaldo. Es lo que más las separa. La relación del psicoticismo con el delito se ha confirmado razonablemente; la de la extraversión y el neuroticismo, mucho menos, y con resultados contradictorios. La psicopatía medida con la PCL-R es uno de los mejores predictores conocidos de la reincidencia violenta.

Cómo se mide. Eysenck pregunta a la propia persona mediante un cuestionario. Hare desconfía por principio de lo que el evaluado dice de sí mismo —mentir es uno de los rasgos— y exige contrastar la entrevista con el historial. La diferencia no es de detalle: un psicópata puede salir normal en un autoinforme.

// Un villano, dos lecturasTommy DeVito

Tommy DeVito es un caso de manual para Eysenck y uno mucho menos claro para Hare. En las tres dimensiones puntúa alto y a la vista: extraversión —necesita público, ruido y estímulo constante—, neuroticismo —una reactividad emocional que pasa de la risa a la furia en una frase, como en la escena de «¿gracioso cómo?»— y psicoticismo, con una agresividad sin freno. Es alguien que no ha aprendido nada de ningún castigo. Con la psicopatía la cosa se complica, y ahí está la lección. Tommy es impulsivo y violento, que es el factor 2 de la PCL-R, pero el factor 1 pide frialdad, y Tommy es lo contrario: se ofende, estalla, le importa lo que piensen de él. El psicópata de esa película, si hay uno, es Jimmy Conway, que sonríe mientras decide a quién va a matar. Eysenck explica al que no puede contenerse. Hare, al que no siente la necesidad.

Trampa de examen

El error que comete todo el mundo

Identificar el «psicoticismo» de Eysenck con la psicosis o con la psicopatía sin más. El nombre confunde: no mide psicosis, sino dureza emocional, y se parece a la psicopatía sin ser lo mismo. La otra pregunta habitual es el mecanismo: para Eysenck el extravertido tiene una activación cortical baja, busca estimulación y se condiciona peor. Esa cadena —biología, condicionamiento, conciencia— es lo que hace de la suya una teoría y no solo una descripción.

Sigue leyendo

Leer cada teoría completa

Fuentes · para seguir leyendo

  • Eysenck, H. J. (1964). Crime and Personality. Routledge & Kegan Paul.
  • Eysenck, H. J. y Gudjonsson, G. H. (1989). The Causes and Cures of Criminality. Plenum Press.
  • Hare, R. D. (2003). The Hare Psychopathy Checklist-Revised (2.ª ed.). Multi-Health Systems.

Dudas de la teoríaPreguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre la personalidad criminal de Eysenck y la psicopatía?

La teoría de Eysenck explica la tendencia general a delinquir por tres dimensiones de la personalidad presentes en todo el mundo: extraversión, neuroticismo y psicoticismo. La psicopatía es un perfil clínico concreto y poco frecuente, definido por la falta de empatía y remordimiento y medido con la PCL-R de Hare.

¿Cuáles son las tres dimensiones de Eysenck?

Extraversión (búsqueda de estimulación, sociabilidad, impulsividad), neuroticismo (inestabilidad emocional) y psicoticismo (dureza, frialdad, agresividad), este último añadido en los años setenta.

¿Por qué según Eysenck algunas personas se condicionan peor?

Porque su sistema nervioso tiene un nivel de activación más bajo. Necesitan más estimulación y asocian con más dificultad la conducta prohibida con la ansiedad del castigo, de modo que la conciencia, entendida como respuesta condicionada, se forma con menos fuerza.