¿Quién es el villano de Naruto? Los que enseñan algo son los que paran
Orochimaru, Akatsuki, Obito, Madara, Kaguya: la respuesta cambia con cada parte. Lo raro de Naruto es que casi todos sus villanos acaban dejando de serlo.

(Aviso: este artículo cuenta el final de Naruto Shippuden.) Depende de la parte. En la primera, Naruto, el primer gran enemigo es Zabuza Momochi y el villano de fondo es Orochimaru, que marca a Sasuke con su sello maldito y lanza a la Arena contra Konoha; Gaara es todavía un enemigo. En Naruto Shippuden el enemigo es Akatsuki: la dirige Pain, que en realidad es Nagato, con Itachi, Deidara e Hidan en sus filas. Detrás está Obito Uchiha, el enmascarado Tobi, que ejecuta el plan de Madara Uchiha; Madara, resucitado por Kabuto, protagoniza la Cuarta Guerra Ninja, y la enemiga final es Kaguya Ōtsutsuki. El propio Sasuke es antagonista durante buena parte de Shippuden. Si hay que dar un solo nombre, es Obito, que mueve la trama de Shippuden casi de principio a fin. Y hay un culpable sin capa de nubes rojas: la aldea de la Hoja, cuya cúpula, con Danzō al frente, encargó la masacre de los Uchiha.
Pero hay una pregunta más interesante. Casi ningún gran villano de Naruto acaba en una celda: acaban dejando de ser villanos. Gaara, Nagato, Obito y Sasuke paran, y cada uno por un motivo distinto.
// La teoríaPor qué paran los villanos de Naruto
En la recta final del manga, Kaguya dispara sus huesos contra Naruto y Sasuke; Kakashi y Obito se interponen, y Obito desvía el que iba a por Kakashi y recibe el suyo. El hombre que declaró una guerra mundial muere dándoles las gracias a Kakashi y a Naruto por haberle recordado quién era de verdad. Tiene algo de milagro de manga, pero plantea una pregunta que la criminología estudia con datos: no por qué empieza alguien a delinquir, sino por qué lo deja. Es la teoría del desistimiento.
Tiene dos pilares. Robert Sampson y John Laub reanalizaron en Crime in the Making (1993) los datos que Sheldon y Eleanor Glueck habían reunido sobre quinientos chicos delincuentes de Boston, y después siguieron a esos hombres hasta los setenta años (2003). Casi todos acababan dejándolo, y lo que marcaba el cuándo eran los puntos de inflexión: un matrimonio, un empleo estable, el ejército, vínculos que daban algo que perder. Shadd Maruna añadió en Making Good (2001) la identidad: comparó los relatos de quienes desistían y de quienes seguían, y halló dos guiones opuestos, el de condena, en el que uno se cree atrapado en lo que es y sin salida, y el de redención, en el que su verdadero yo siempre fue otro y ahora quiere devolver algo.
Un vínculo de fuera y un relato de dentro
Para Sampson y Laub, se deja de delinquir cuando la vida ofrece lazos y papeles que no caben junto al delito. Para Maruna, cuando uno se cuenta una historia en la que el delito ya no encaja con quien es. Se necesitan las dos: un relato sin nada que lo respalde se queda en promesa.
Obito Uchiha
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// Cuatro salidasGaara, Nagato, Obito y Sasuke: cuatro maneras de parar
Gaara para por un vínculo. Creció como el arma de su aldea, temido por todos y traicionado por el tío que lo cuidaba. El combate con Naruto no lo vuelve bueno de golpe: le da por primera vez a alguien que lo ve. Luego llega lo que Sampson y Laub consideraban decisivo, un papel que cuidar. Al empezar Shippuden ya es Kazekage, y en el asalto de Deidara gasta sus fuerzas en proteger a los vecinos de la aldea que lo repudió (caps. 248 a 250).
Nagato para por un relato. Tras derrotar a los seis cuerpos de Pain, Naruto llega hasta él y, en lugar de rematarlo, habla. Nagato recupera la fe en los ideales de su maestro, Jiraiya, autor de un libro sobre un ninja llamado Naruto decidido a liberar al mundo del ciclo del odio (cap. 416). Es el cambio de guion de Maruna llevado a lo que él llama generatividad, devolver algo: Nagato entrega su vida para resucitar a quienes mató en la Hoja. A Jiraiya no lo devuelve.
Obito para por un espejo. Naruto lo convence durante la Cuarta Guerra, pero su desistimiento llega a trompicones: cuando intenta devolver la vida a los caídos, Zetsu Negro lo usa para resucitar a Madara. Su última decisión es interponerse ante Kaguya. Es el guion de redención en estado puro: descubre que su verdadero yo era el niño que quería ser Hokage, y ya no tiene tiempo de serlo.
Sasuke para tras recaer. Desmiente que el desistimiento sea un interruptor. La verdad sobre Itachi, que tendría que haberlo frenado, lo lanza contra la aldea entera, y mata a Danzō. Con Kaguya ya sellada, todavía anuncia una revolución que empieza por matar a los cinco Kage y a Naruto. Para en el valle donde ya se habían enfrentado, tras un combate en el que los dos pierden un brazo. Kakashi, ya Sexto Hokage, lo indulta, y Sasuke se marcha a recorrer el mundo para expiar lo que hizo (cap. 699).
Los que no paran también enseñan algo. A Hidan, que no teme a la muerte, ninguna amenaza lo frena, y Shikamaru acaba enterrándolo vivo. Deidara se hace estallar antes que aceptar que no admiren su arte. Y Orochimaru termina la serie libre y vigilado, sin castigo.
// El ciclo del odioRomper el ciclo no es saldar la cuenta
La serie llama ciclo del odio a la máquina que fabrica a sus villanos: guerras que dejan huérfanos, huérfanos convertidos en armas, armas que vengan a sus muertos. Naruto lo rompe dando a cada enemigo lo que la teoría pide: alguien que vea a Gaara, otra historia para Nagato, un espejo para Obito y un sitio al que volver para Sasuke. Pero el sistema que los produjo sigue en pie: Konoha nunca rinde cuentas en público por la masacre que encargó a Itachi (lo contamos en por qué Itachi mató a su clan). La guía de los villanos de Naruto lee a cada uno con su teoría, y la galería completa reúne sus expedientes.
Y conviene no confundir dos cosas. El desistimiento mira hacia delante: explica por qué alguien deja de hacer daño, no salda el que ya hizo. Los muertos de la guerra de Obito siguen muertos, y Sasuke nunca comparece ante un tribunal. La propia teoría admite su punto débil: no está claro si el guion de redención causa el cambio o lo adorna después, y puede ser un autoengaño cómodo. Naruto perdona deprisa; la criminología no tiene esa prisa. Explicar no es exculpar: entender por qué paran estos villanos sirve para saber qué ayuda a parar a los de verdad, no para cerrar sus cuentas.
Tres ideas clave
- El villano de Naruto cambia con cada parte: Orochimaru en la primera; Akatsuki, con Pain al frente, en Shippuden; Obito y Madara en la Cuarta Guerra, y Kaguya al final. Si hay que elegir uno, Obito.
- Casi todos acaban dejando de ser villanos: Gaara por un vínculo, Nagato por un relato, Obito por un espejo y Sasuke tras recaer. Son los puntos de inflexión de Sampson y Laub (1993) y los guiones de redención de Maruna (2001).
- Desistir detiene el daño futuro, no salda el pasado: Konoha nunca rinde cuentas por la masacre de los Uchiha y Sasuke nunca es juzgado. Explicar no es exculpar.
Fuentes · para seguir leyendo
- Sampson, R. J. y Laub, J. H. (1993). Crime in the Making: Pathways and Turning Points through Life. Harvard University Press.
- Laub, J. H. y Sampson, R. J. (2003). Shared Beginnings, Divergent Lives: Delinquent Boys to Age 70. Harvard University Press.
- Maruna, S. (2001). Making Good: How Ex-Convicts Reform and Rebuild Their Lives. American Psychological Association.
- Kishimoto, M. (1999-2014). Naruto, 700 capítulos. Shūeisha (en España, Planeta Cómic).
- Naruto Official Site. «The Final Valley», Naruto Shippuden, sinopsis oficial del episodio 695: naruto-official.com (consultado el 29 de octubre de 2026).
// Mini-reto¿Qué teoría explica mejor a Obito Uchiha?
Preguntas frecuentes
¿Quién es el villano principal de Naruto?
Cambia con cada parte. En la primera (Naruto), el gran enemigo es Orochimaru, aunque el primer gran enemigo que aparece es Zabuza. En Naruto Shippuden es Akatsuki, con Pain (Nagato) como líder visible y Obito Uchiha, bajo la máscara de Tobi, como el que mueve los hilos. En la Cuarta Guerra Ninja entra Madara Uchiha, y la enemiga final es Kaguya Ōtsutsuki. Si hay que quedarse con uno, Obito es el que conduce casi toda la trama de Shippuden.
¿Quién es el verdadero villano de Naruto Shippuden?
Hay varias capas. Obito ejecuta el plan del Tsukuyomi Infinito, que le legó Madara; Madara, a su vez, se guiaba por una tabla de piedra que Zetsu Negro había alterado para resucitar a Kaguya. Y por debajo de todos está la propia aldea de la Hoja, cuya cúpula, con Danzō al frente, encargó a Itachi la masacre de los Uchiha. La serie llama a ese engranaje el ciclo del odio.
¿Por qué se redimen tantos villanos de Naruto?
Porque la serie hace de la redención su tema, y la criminología del desistimiento ayuda a leerla. Gaara cambia gracias a un vínculo y a un papel, el de Kazekage; Nagato, porque Naruto le devuelve el relato de su maestro Jiraiya; Obito, porque recuerda quién era, y Sasuke, tras recaer varias veces. Son los puntos de inflexión de Sampson y Laub (1993) y los guiones de redención de Shadd Maruna (2001). La diferencia es el ritmo: en la vida real, desistir es lento y con recaídas.
¿Sasuke paga por sus crímenes?
No ante un tribunal. Tras su último combate con Naruto, en el que los dos pierden un brazo, Sasuke se rinde, Kakashi, ya Sexto Hokage, lo indulta, y él se marcha a recorrer el mundo para expiar lo que hizo (capítulo 699 del manga). Es un desistimiento, no una condena: deja de hacer daño, pero nadie le pide cuentas del que hizo.