The Wire con lupa
Las cinco temporadas de The Wire leídas con criminología: qué teoría vigilar en cada una, qué villanos del archivo aparecen y una pregunta para debatir. Con los spoilers plegados.
The Wire no cuenta la historia de un criminal, sino la de una ciudad. Cada temporada añade una institución de Baltimore —la calle, el puerto, el ayuntamiento, la escuela, la prensa— y enseña cómo todas fabrican, toleran o esconden el delito. Por eso es quizá la serie más sociológica que se ha rodado: aquí los villanos importan, pero importa más el sistema que los produce. Esta guía te acompaña temporada a temporada sin destriparte nada si no quieres.
Temporada 1 2002
Una unidad policial montada a regañadientes, con agentes que nadie quiere, recibe el encargo de investigar a la organización de Avon Barksdale, que controla el tráfico de droga en las torres del oeste de Baltimore. Al otro lado, D’Angelo, sobrino de Avon, dirige un punto de venta en un patio de bloques bajos.
Con spoilers
Wallace, un chaval del punto que empieza a dudar, muere a manos de sus propios amigos, Bodie y Poot, por orden de Stringer Bell. Omar, el atracador que roba a los Barksdale, pierde a su novio, Brandon, al que torturan y matan. Avon cae con una condena de siete años, Wee-Bey se declara culpable de una ristra de asesinatos, algunos ajenos, y D’Angelo, que estuvo a punto de colaborar, acaba aceptando veinte años en silencio. Stringer sale indemne.
Fíjate en cómo se aprende el oficio en el patio: D’Angelo explica a los chavales las reglas del negocio con un tablero de ajedrez, y cada uno aprende de quien tiene más cerca qué se puede hacer y qué hay que callar. Es la asociación diferencial de Edwin Sutherland: el delito se aprende como cualquier otra cosa.
Para debatir: ¿D’Angelo es un criminal o un chaval que aprendió el único oficio que tenía a mano? ¿Y Wallace?
Temporada 2 2003
La serie se traslada al puerto de Baltimore. Trece mujeres aparecen muertas dentro de un contenedor, y la investigación conduce a Frank Sobotka, líder de un sindicato de estibadores que ve cómo su oficio desaparece. Mientras, con Avon en prisión, Stringer lleva el negocio a su manera.
Con spoilers
Sobotka ha estado pasando contrabando para una red internacional que dirige un hombre al que llaman «el Griego», con el fin de pagar la presión política que podría salvar el puerto; acaba asesinado por sus propios socios. Su hijo Ziggy termina matando a un hombre y entra en prisión. En el lado Barksdale, Stringer manda matar a D’Angelo en la cárcel, simulando un suicidio, sin que Avon lo sepa.
Mira el puerto como Loïc Wacquant miraría un barrio posindustrial: cuando desaparece el trabajo estable, lo que queda es la economía sumergida. Los estibadores no son traficantes de nacimiento; son trabajadores sin trabajo que buscan la única salida que les queda.
Para debatir: ¿Sobotka es un criminal o la última víctima de un puerto que se muere? ¿Puede ser las dos cosas?
Temporada 3 2004
Avon sale de prisión y se encuentra con que un joven traficante, Marlo Stanfield, le disputa las esquinas. En la policía, un comandante de distrito a punto de jubilarse, Bunny Colvin, prueba por su cuenta un experimento radical para frenar la violencia.
Con spoilers
Colvin crea zonas donde se tolera la venta de droga, y la delincuencia baja en el resto del distrito hasta que el experimento se descubre y lo desmontan todo. Stringer intenta convertir el negocio en una empresa legal, pero el senador Clay Davis se queda con su dinero sin darle nada a cambio. Avon y Stringer acaban traicionándose: Stringer muere a manos de Omar y de Brother Mouzone, y Avon vuelve a la cárcel. Marlo se queda con las esquinas.
Compara las dos formas de entender el negocio. Stringer habla de producto, cuotas de mercado y paz; Avon y Marlo hablan de esquinas, de su nombre y de respeto. Es el código de la calle de Elijah Anderson: donde la ley no protege, la reputación es lo único que mantiene vivo a alguien, y hay que defenderla con violencia.
Para debatir: ¿Quién entiende mejor el mundo en el que vive, Stringer o Avon?
Temporada 4 2006
La temporada entra en una escuela del oeste de Baltimore y sigue a cuatro chavales de trece o catorce años, Namond, Michael, Randy y Dukie, mientras el negocio de Marlo se extiende por sus calles. Entre los profesores hay un antiguo policía, Prez.
Con spoilers
Chris y Snoop esconden a sus víctimas en casas abandonadas que luego tapian, y nadie las busca hasta que un detective, Lester Freamon, se da cuenta. Bodie, que había empezado a hablar con la policía, muere. Randy carga con la etiqueta de chivato y lo pierde todo; Michael acaba como sicario de Marlo; Dukie termina trabajando en una esquina. Solo Namond, hijo de Wee-Bey, encuentra una salida: Colvin se lo lleva a su casa, con el permiso de su padre.
Walter Miller describió las preocupaciones que ordenan la vida en los barrios pobres: los problemas, la dureza, la astucia, la emoción, el destino y la autonomía. Mira qué valora cada uno de los cuatro chavales y qué valoran los adultos que tienen cerca. La madre de Namond quiere que sea tan duro como su padre; la escuela no tiene nada que ofrecer a cambio.
Para debatir: De los cuatro chavales, ¿cuál tenía de verdad otra opción? ¿Qué la hizo posible?
Temporada 5 2008
La última temporada pone el foco en la redacción de un periódico en plena ola de recortes y en una policía sin dinero ni para pagar las horas extra. Marlo quiere dejar de depender de los demás y controlar el suministro.
Con spoilers
Desesperado, McNulty se inventa un asesino en serie de indigentes para conseguir recursos, y en el periódico un reportero también se inventa lo que publica. Marlo manda matar a Proposition Joe y se queda con su contacto con el Griego. Omar vuelve para vengarse y muere a manos de un niño. Clay Davis sale absuelto de su juicio. Marlo cae gracias a una escucha que la policía consiguió con trampas, y por eso el caso se cierra con un pacto: Chris acaba en prisión y Marlo queda libre a cambio de dejar el negocio.
Pon a Clay Davis al lado de los chavales de las esquinas. Durante cinco temporadas la policía ha perseguido a los de abajo; cuando le toca al político que roba desde un despacho, el sistema sabe protegerle. Es la teoría del conflicto: la ley cae con más fuerza sobre quien menos poder tiene.
Para debatir: Al final, ¿cambia algo? ¿Quién ocupa el sitio de cada uno de los que caen?