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William Stryker (el coronel Stryker): El coronel que pidió curar a su hijo y acabó dándolo por muerto

William Stryker, el villano de X-Men 2, y la criminología queer: el militar que quiso «curar» a su hijo mutante y luego lo usó como arma contra los suyos. Un crimen de odio con permiso del Estado.

Póster de William Stryker, villano de X-Men
X-Men 2 · Cine
William Stryker
alias el coronel Stryker

En X-Men 2 (Bryan Singer, 2003), un mutante de piel azul acaba de colarse en la Casa Blanca y ha estado a punto de matar al presidente. Poco después, un militar de pelo gris llega a la Casa Blanca con fotografías de una mansión. Es el coronel William Stryker, interpretado por Brian Cox, y viene a pedir autorización para una operación especial: tiene pruebas, dice, de un centro de entrenamiento de mutantes en el norte del estado de Nueva York. Cuando alguien objeta que ese sitio es una escuela, él responde con sorna que claro que lo es. El presidente le da luz verde con una sola condición: que entre, detenga e interrogue, pero que lo último que quiere ver es el cadáver de un niño mutante en el telediario de las seis. Stryker es un científico militar que, en palabras de Magneto, se ha pasado la vida intentando resolver «el problema mutante»; fue él quien forjó el esqueleto de adamantium de Lobezno, y el atentado que hoy atribuye a los mutantes lo ha organizado él mismo, con Rondador Nocturno bajo control mental. El personaje viene del cómic: nació como el reverendo William Stryker en la novela gráfica God Loves, Man Kills (Chris Claremont y Brent Anderson, 1982). Este expediente se centra en la película y cuenta su final.

// La teoríaCuando la identidad es el delito

La criminología queer nació para estudiar algo que la disciplina ignoró durante un siglo: cómo el derecho penal, la psiquiatría y la policía trataron como enfermos o delincuentes a gais, lesbianas y personas trans, y por qué hoy esas personas aparecen en el sistema penal, sobre todo, como víctimas. Jordan Blair Woods ordenó el debate en 2014; Carrie Buist y Emily Lenning fundaron el campo con Queer Criminology (2016), y Matthew Ball pidió ese mismo año cuestionar las categorías de normal y desviado con las que se pensaba el delito. Para entender a Stryker hace falta una pieza más, la teoría del crimen de odio de Barbara Perry (In the Name of Hate, 2001): la violencia contra un grupo no es una rareza, sino una forma de «hacer la diferencia», de recordarle a una minoría cuál es su sitio, y su mensaje va dirigido a todo el grupo y no solo a la víctima. Perry dedica un capítulo al permiso del Estado para odiar. En la mayoría de los expedientes de esta teoría, el villano es el personaje al que la ficción marcó con rasgos queer. Stryker es lo contrario: el que persigue a la minoría.

Concepto clave

Una identidad tratada como enfermedad

La saga X-Men usa a los mutantes como metáfora de muchas minorías, y X-Men 2 la orienta hacia la sexualidad con una escena de salida del armario. Stryker reúne las tres piezas que la criminología queer conoce bien. La primera es la patologización: le pidió a Xavier que curara a su hijo, y Xavier le contesta que la mutación no es una enfermedad, igual que la homosexualidad dejó de figurar como trastorno en el manual de la psiquiatría estadounidense en 1973. La segunda es el rechazo familiar: el hijo que no se cura deja de ser hijo. La tercera es el permiso del Estado: el asalto a la escuela lleva la firma del presidente.

// El sujetoEl padre que declaró muerto a su hijo

La película muestra a Stryker en tres momentos que lo definen. En el primero visita a Magneto en su prisión de plástico, que su propio departamento diseñó, y le saca todo lo que sabe sobre la escuela de Xavier y sobre Cerebro, la máquina que localiza a cualquier mutante del planeta. Lo consigue con un fluido que somete la voluntad. En el segundo, ya con Xavier capturado, le explica de dónde sale ese fluido. Su hijo Jason volvió de la escuela de Xavier sin curar, culpaba a sus padres de su condición y los atormentaba proyectando visiones en su mente, hasta que su mujer se taladró la sien para sacárselas. Stryker le presenta entonces al «mutante 143», un hombre consumido e inmóvil en una silla. Xavier lo reconoce: es Jason.

«No, Charles. Mi hijo está muerto. Igual que todos vosotros.»William Stryker a Charles Xavier, X-Men 2 (2003) (traducción nuestra)

El tercer momento ocurre en Alkali Lake, la base bajo una presa donde Stryker ha construido un segundo Cerebro. Ha secuestrado a varios alumnos durante el asalto a la escuela, y cuando un sargento le pregunta para qué los retiene, contesta como un ingeniero: es científico, y cuando construye una máquina quiere asegurarse de que funciona. El plan es que Jason obligue a Xavier, a través de Cerebro, a concentrarse en todos los mutantes del mundo y matarlos. (Atención, destripe.) Magneto invierte la máquina para que apunte a los humanos, los X-Men la detienen y la presa empieza a reventar. Stryker queda encadenado en la plataforma de los helicópteros mientras sube el agua. Lobezno lo deja allí, y lo último que Stryker le grita es que algún día alguien terminará lo que él ha empezado. La inundación acaba con él.

William Stryker

el coronel Stryker · X-Men 2
INT 84MAN 80VIO 76EMP 5
Coronel del ejércitoQuiso curar a su hijoCaza mutantes
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// La grietaUna metáfora que vale para demasiadas cosas

La escena que más pesa en esta lectura no la protagoniza Stryker. En Boston, Bobby Drake, el Hombre de Hielo, les cuenta a sus padres que es mutante. Ellos responden que creían que iba a un colegio para superdotados y que le siguen queriendo, y su madre le pregunta: «¿Has probado a… no ser mutante?». Y su hermano Ronny llama a la policía. Es la secuencia de muchas salidas del armario reales, con la familia que no entiende y el agente que llega. Pero la metáfora mutante es elástica. Claremont escribió God Loves, Man Kills pensando en el racismo y en el fanatismo religioso, y en el cómic Kitty Pryde compara el insulto «amante de mutantes» con un insulto racista. Y los mutantes tienen poderes de verdad: Jason sí hacía daño a sus padres. Si se lleva la metáfora demasiado lejos, se acaba equiparando una identidad estigmatizada con un peligro real, que es justo lo que la criminología queer combate.

Tampoco conviene reducir a Stryker a un monstruo sin historia. La película le da un duelo real, la muerte de su mujer, y lo convierte en el origen de su odio; el cómic va más lejos y le da un pasado de soldado que mató a su propio hijo recién nacido, y a su esposa, al ver que el bebé era mutante. Explicar a Stryker no es exculparlo. Su respuesta al dolor sigue el patrón que Perry describe: convertir a su propio hijo en enemigo, atribuir a todo un grupo la culpa de lo que le pasó en su casa y pedir al Estado una firma para actuar contra él. En el cómic, un policía acaba disparándole cuando apunta con una pistola a Kitty, una adolescente, en directo por televisión.

Por qué importa

La cura que nadie necesitaba

La pregunta de la madre de Bobby y la petición de Stryker a Xavier tienen nombre en el mundo real: terapias de conversión, los métodos que prometen cambiar la orientación sexual o la identidad de género de una persona. En España, la Ley 4/2023 las prohíbe en su artículo 17, incluso con el consentimiento de quien las recibe. La criminología queer pide mirar así a Stryker: no como el villano que odia a un grupo por capricho, sino como el padre, el soldado y el funcionario que deciden que una identidad es una enfermedad, y que actúan en consecuencia con permiso de alguien.

En resumen

Tres ideas clave

  • La criminología queer (Woods, 2014; Buist y Lenning, 2016; Ball, 2016) estudia cómo el derecho y la policía trataron como desviadas a las personas LGBTQ, y la teoría del crimen de odio de Perry (2001) añade que esa violencia envía un mensaje a todo el grupo y a menudo cuenta con permiso del Estado.
  • El coronel William Stryker, de X-Men 2 (2003), pidió que su hijo mutante fuera curado, lo dio por muerto, usó un fluido de su cerebro como arma, obtuvo del presidente autorización para asaltar la escuela de Xavier y planeó matar a todos los mutantes con un segundo Cerebro.
  • La grieta: la metáfora mutante vale para muchas minorías y los mutantes tienen poderes reales; llevarla demasiado lejos equipara una identidad estigmatizada con un peligro, que es lo que la teoría combate.

Fuentes · para seguir leyendo

  • Woods, J. B. (2014). «Queer Contestations and the Future of a Critical “Queer” Criminology». Critical Criminology, 22(1), 5-19.
  • Buist, C. L. y Lenning, E. (2016). Queer Criminology. Routledge.
  • Ball, M. (2016). Criminology and Queer Theory: Dangerous Bedfellows? Palgrave Macmillan.
  • Perry, B. (2001). In the Name of Hate: Understanding Hate Crimes. Routledge.
  • Claremont, C. y Anderson, B. (1982). X-Men: God Loves, Man Kills (Marvel Graphic Novel n.º 5). Marvel Comics.
  • Singer, B. (dir.) (2003). X-Men 2. 20th Century Fox.

Dudas del expedientePreguntas frecuentes

¿Quién es William Stryker?

William Stryker («el coronel Stryker») es un villano de X-Men, analizado en KRIMINIS con la lente de la criminología. Mandó a su hijo a una escuela para que se lo devolvieran curado.

¿Por qué William Stryker (el coronel Stryker) se convierte en villano?

William Stryker, el villano de X-Men 2, y la criminología queer: el militar que quiso «curar» a su hijo mutante y luego lo usó como arma contra los suyos. Un crimen de odio con permiso del Estado.

¿Qué teoría criminológica explica a William Stryker?

El caso de William Stryker se analiza desde la Criminología Queer. La criminología queer (Woods, 2014; Buist y Lenning, 2016; Ball, 2016) estudia cómo el derecho y la policía trataron como desviados a las personas LGBTQ y por qué aparecen en el sistema penal, sobre todo, como víctimas; la teoría del crimen de odio de Barbara Perry (2001) añade que esa violencia reafirma una jerarquía y a menudo cuenta con un permiso tácito del Estado. El coronel William Stryker, el villano de X-Men 2 (2003), interpretado por Brian Cox y nacido como reverendo en el cómic God Loves, Man Kills (1982), es el perseguidor de manual: pidió que su hijo mutante fuera «curado», obtiene del presidente luz verde para asaltar una escuela y planea matar a todos los mutantes del planeta.

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