Julio de 2005. Takemichi Hanagaki abre los ojos en mitad de una pelea, rodeado de estudiantes que gritan, y un puñetazo lo tumba antes de que entienda dónde está. Cuando despierta, le explican el problema: había gente apostando dinero por él. Kiyomasa, el organizador, lamenta haber reunido a tanto público para nada y ordena a uno de los suyos que le dé una paliza de castigo. Luego Takemichi comete un error peor: pregunta si puede conocer a Manjiro Sano y a Tetta Kisaki, los jefes de la banda. Se hace el silencio. Kiyomasa pide su bate y le pega con tanta saña que hasta sus propios chicos se ponen nerviosos. Cuando Takemichi vuelve en sí, ya de noche, recibe una advertencia: si vuelve a decir el nombre de Sano, lo mata (capítulo 2 del manga; episodio 2 del anime).
Masataka Kiyomizu, conocido como «Kiyomasa», es uno de los primeros antagonistas de Tokyo Revengers: un alumno de tercero de una secundaria de Shibuya, alto, con una cicatriz en la ceja, y miembro de la Tokyo Manji Gang (Toman), la banda de Mikey y Draken. Con su grupo de tercero ha convertido a Takemichi y a sus amigos del instituto Mizo en sus «esclavos» y en carne de cañón para un ring clandestino de peleas con apuestas. Aparece en el arco inicial (capítulos 1 a 4; episodios 1 a 3) y vuelve en el del festival del 3 de agosto (capítulos 19 a 27; episodios 8 a 10), donde apuñala a Draken. Todo ocurre en el pasado de 2005 que Takemichi revive. (Atención: este texto revela quién estaba detrás del navajazo.)
// La teoríaSer duro como forma de vida
En 1958, el antropólogo Walter B. Miller publicó en el Journal of Social Issues «Lower Class Culture as a Generating Milieu of Gang Delinquency», basado en su trabajo de campo con bandas juveniles de barrios obreros de Boston. Frente a Albert Cohen, que en Delinquent Boys (1955) veía la banda como una reacción de rencor contra los valores de la clase media, Miller sostuvo que la cultura de la calle tiene vida propia y se organiza en torno a seis preocupaciones focales: el lío (meterse en problemas y saber salir), la dureza (fuerza, valor, no mostrar debilidad), la astucia (engañar sin dejarse engañar), la emoción (buscar acción y riesgo frente a la rutina), el destino y la autonomía. Su tesis más incómoda es que el chaval violento no se rebela contra las normas: cumple demasiado bien las de su entorno. Miller insistía en que describía, no juzgaba, y explicar no es exculpar.
Cuatro valores y una taquilla
El ring de Kiyomasa reúne cuatro de las preocupaciones de Miller en un solo negocio. La dureza es su credencial: manda porque pega más fuerte, y el bate es la prueba final. La astucia es el modelo: no pelea él, hace pelear a otros y gana con las apuestas. La emoción es el producto: un público que paga por ver sangre y que se aburre si un combate dura un solo golpe. Y el lío es el oficio: plantarse con los suyos ante quien viene a buscar bronca, ganar y quedarse con los vencidos como esclavos en nombre de la Toman. Lo que Miller describía como valores de un barrio, Kiyomasa lo explota como una taquilla.
// El sujetoEl rey del ring y sus esclavos
Tres momentos lo definen. El primero es el combate del rey contra el esclavo. Al día siguiente de la paliza, el turno en el ring le toca a Takuya, el más frágil del grupo. Takemichi lo impide y reta a Kiyomasa a un uno contra uno (capítulos 2 y 3; episodios 2 y 3). Kiyomasa lo machaca a golpes, pero Takemichi se levanta una y otra vez, y cuando grita que solo admitirá la derrota si muere, Kiyomasa vuelve a pedir el bate. Parte del público, que había venido a ver una pelea a puñetazos, empieza a mirarlo mal. En ese momento llegan Draken y Mikey. Kiyomasa hace una reverencia escasa y Draken le da una patada para que se incline como es debido; Mikey le pregunta si es él quien organiza las peleas y, cuando lo admite, lo deja inconsciente de dos golpes. Draken advierte a todos que no manchen el nombre de la Toman (capítulos 3 y 4; episodio 3).
El segundo es el festival de Musashi, el 3 de agosto de 2005. En el futuro que Takemichi conoce, Draken muere apuñalado esa noche en una pelea entre bandas (capítulo 9). Ahora Takemichi ve a un miembro de Moebius darle un cuchillo a Kiyomasa, que anuncia que va a matar a Draken; lo descubren, le pegan y lo dejan atado con cinta adhesiva (capítulos 19 y 20; episodio 8). Mientras Toman y Moebius se enfrentan, Takemichi encuentra a Draken en el suelo justo después de que Kiyomasa lo apuñale (capítulo 23; final del episodio 9). El tercero es la revancha (capítulos 24 a 26; episodio 10): mientras esperan la ambulancia, Kiyomasa vuelve con su grupo, apuñala a Takemichi en cuanto intenta golpearlo y le deja claro que aquello no es un duelo, sino una ejecución. Takemichi lo muerde, se le sube a la espalda y lo estrangula hasta dejarlo inconsciente. Draken sobrevive. (Destripe del arco de Tenjiku.) Mucho después, en el capítulo 149, Kisaki confiesa que fue él quien manipuló a Kiyomasa para que apuñalara a Draken.
Masataka Kiyomizu
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// La grietaLa banda que no compró su dureza
Miller describía una cultura bastante homogénea, en la que la dureza da estatus casi automáticamente. Tokyo Revengers le pone un matiz importante: dentro de la misma banda hay dos códigos. Para Kiyomasa, la dureza es dominar a quien no puede defenderse; para Mikey y Draken, el ring es una vergüenza que ensucia el nombre de la Toman, y lo castigan por montarlo. Incluso el público, que vive de la emoción, le da la espalda cuando cambia los puños por el bate. Y la dureza de Kiyomasa es selectiva: abusa de los chavales de Mizo, que no pueden devolverle los golpes, se inclina, aunque a regañadientes, ante quien manda y, cuando por fin quiere vengarse, ataca a Draken con un cuchillo en mitad de una pelea multitudinaria. Ninguna de las seis preocupaciones de Miller premia eso.
Hay dos límites más. El manga no dice nada de la clase social de Kiyomasa, y la teoría de Miller nació para explicar barrios obreros concretos de Boston, no a cualquier matón de instituto. Y el navajazo no se explica solo por sus valores: Kisaki usó su humillación como palanca. Las preocupaciones focales explican el terreno en el que creció Kiyomasa, no la decisión de clavar un cuchillo. Explicar a Kiyomasa no es exculparlo: su violencia tuvo víctimas con nombre, de Takemichi y Takuya a Draken, y cada paso lo eligió él.
El público también pelea
El ring de Kiyomasa es ficción, pero la lección de Miller sirve allí donde un grupo organice peleas entre menores para que otros miren, graben o apuesten: no basta con castigar al matón si el entorno sigue pagando por ver golpes. Lo más interesante de Kiyomasa es que no cae por la ley, sino porque su propia banda y su propio público dejan de comprarle el espectáculo. Ahí está la palanca: cambiar lo que el grupo aplaude.
Tres ideas clave
- La teoría de las preocupaciones focales (Walter B. Miller, 1958) sostiene que la cultura de las bandas de clase baja gira en torno a seis valores (lío, dureza, astucia, emoción, destino y autonomía) y que vivirlos al pie de la letra lleva al delito.
- Kiyomasa, miembro de la Toman en Tokyo Revengers, convierte esos valores en un negocio: un ring de peleas con apuestas donde obliga a pelear a los más débiles; el 3 de agosto de 2005 apuñala a Draken, manipulado por Kisaki según se revela mucho después.
- La grieta: dentro de la misma banda hay dos códigos, y Mikey y Draken castigan su dureza; además, la teoría explica el entorno, no la decisión de usar el cuchillo, que sigue siendo suya.
Fuentes · para seguir leyendo
- Miller, W. B. (1958). «Lower Class Culture as a Generating Milieu of Gang Delinquency». Journal of Social Issues, 14(3), 5-19.
- Cohen, A. K. (1955). Delinquent Boys: The Culture of the Gang. Free Press.
- Anderson, E. (1999). Code of the Street: Decency, Violence, and the Moral Life of the Inner City. W. W. Norton.
- Wakui, K. (2017-2022). Tokyo Revengers. Kodansha (Weekly Shōnen Magazine). Capítulos 1-4, 9, 19-27 y 149.
- Hatsumi, K. (dir.) (2021). Tokyo Revengers (anime, temporada 1, episodios 1-3 y 8-10). Liden Films.
Dudas del expedientePreguntas frecuentes
¿Quién es Masataka Kiyomizu?
Masataka Kiyomizu («Kiyomasa») es un villano de Tokyo Revengers, analizado en KRIMINIS con la lente de la criminología. Tiene catorce años, fuma, lleva un bate y tiene un ring clandestino donde los chavales más débiles se pegan mientras el público apuesta.
¿Por qué Masataka Kiyomizu (Kiyomasa) se convierte en villano?
Kiyomasa, de Tokyo Revengers, y las preocupaciones focales de Walter Miller (1958): dureza, astucia, emoción y líos. El matón de la Toman que montaba peleas de apuestas y acabó apuñalando a Draken.
¿Qué teoría criminológica explica a Masataka Kiyomizu?
El caso de Masataka Kiyomizu se analiza desde la Teoría de las Preocupaciones Focales. La teoría de las preocupaciones focales de Walter B. Miller (1958) sostiene que la cultura de las bandas de clase baja gira en torno a seis valores (meterse en líos, dureza, astucia, emoción, destino y autonomía) y que vivirlos al pie de la letra conduce a menudo al delito. Masataka Kiyomizu, «Kiyomasa», es un alumno de tercero de secundaria de Shibuya y miembro de la Toman en Tokyo Revengers (Ken Wakui, 2017-2022): en julio de 2005 explota un ring de peleas con apuestas donde obliga a Takemichi y a sus amigos a pelear como sus «esclavos», y el 3 de agosto, en el festival de Musashi, apuñala a Draken.








