En la colina del Sōkyoku, al final del arco de la Sociedad de Almas de Bleach (capítulo 178 del manga, episodio 62 del anime), tres capitanes se elevan hacia el cielo dentro de las columnas de luz que han hecho bajar los Menos Grande. Son Sōsuke Aizen, Gin Ichimaru y Kaname Tōsen, capitán de la Novena División del Gotei 13, ciego de nacimiento, que lucha guiándose por la presión espiritual de los demás y cuya espada, Suzumushi, deja inconscientes a sus rivales con un sonido agudo. Desde el suelo, herido, su mejor amigo, el capitán Sajin Komamura, le exige que diga dónde ha quedado su justicia, si se hizo shinigami por una amiga muerta. Tōsen le contesta con calma que él sigue el camino con menos sangre derramada, que la justicia está siempre en ese camino y que, por tanto, el camino que pisa ahora es el de la justicia. Esa respuesta es todo el personaje: un traidor que no se ve como traidor, sino como el único que sigue siendo justo. (Atención, destripe: este expediente revela su motivo y su final en el arco de Karakura falsa.)
// La teoríaCómo se apaga la conciencia sin cambiar de valores
Albert Bandura partió de una pregunta incómoda: ¿cómo puede hacer daño, a veces atroz, una persona que tiene normas morales y las cree? Su respuesta, formulada en Social Foundations of Thought and Action (1986) y resumida en un artículo de 1999 sobre las inhumanidades, es la desconexión moral. La conducta moral se sostiene por autorregulación: anticipamos la culpa y eso nos frena. Pero esa autosanción se puede desactivar caso por caso, sin abandonar los valores, mediante ocho mecanismos. Unos reinterpretan el acto: la justificación moral (lo hago por una causa superior), el lenguaje eufemístico y la comparación ventajosa (hay otros mucho peores). Otros diluyen la responsabilidad: el desplazamiento hacia una autoridad y la difusión en el grupo. Otros minimizan las consecuencias, y los últimos se dirigen a la víctima, a la que se deshumaniza o se culpa. Con Barbaranelli, Caprara y Pastorelli (1996) construyó una escala para medirlo, que hoy predice desde el acoso escolar hasta el fraude corporativo.
Un lema que trabaja de anestesia
Tōsen activa al menos cuatro mecanismos. El primero es la justificación moral: su causa es la justicia, con mayúscula, y todo lo que hace se mide contra ella. El segundo es el eufemismo: «el camino con menos sangre» nombra una conspiración que incluye apuñalar a compañeros. El tercero es la comparación ventajosa: Tōsen señala a Kenpachi Zaraki como un demonio que vive para la sangre, y a su lado su propia violencia parece medida y razonable. El cuarto es el desplazamiento de la responsabilidad, y lo formula el propio Aizen: hace cien años, cuando Shinji Hirako le pregunta a Tōsen por qué ha traicionado a su capitán, es Aizen quien responde que Tōsen no ha traicionado a nadie, que se ha limitado a cumplir fielmente sus órdenes (capítulo -100, episodio 211).
// El sujetoEl justiciero con la espada desenvainada
La serie lo muestra en tres momentos que dejan ver el mecanismo funcionando. El primero es su combate contra Kenpachi Zaraki (capítulos 139 a 148; el desenlace, en el episodio 53 del anime). Antes de usar su bankai, Tōsen le explica por qué no lo soporta: desde que mató al anterior capitán de la Undécima División lo ve como un demonio que se alimenta de violencia y que un día destruirá la paz. En plena pelea recuerda a su amiga, una mujer que soñaba con hacerse shinigami para mantener un mundo en paz, y el juramento de justicia que hizo en su funeral. El segundo momento llega ya en Hueco Mundo (capítulo 213, episodio 122). Grimmjow ha atacado Karakura sin permiso y ha perdido a cinco arrancar. Tōsen le pide a Aizen permiso para ejecutarlo; al final le corta el brazo izquierdo y lo pulveriza con un hechizo. Su argumento es que matar sin una gran causa es una simple matanza, y que esa misma matanza al servicio de una gran causa es justicia. Grimmjow le echa en cara que es algo personal; Tōsen le responde con la causa.
Kaname Tōsen
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// La grietaCuando el disfraz se cae solo
El tercer momento rompe la lectura cómoda. En Karakura falsa (capítulos 383-387, episodios 289-291), Tōsen se pone una máscara de hollow, atraviesa con su espada a Shūhei Hisagi, su antiguo teniente, y le confiesa a Komamura lo que hay debajo del lema: si alguien entra en una organización para vengarse y acaba olvidándolo y sirviéndola feliz, eso sí sería degradarse; el bien y la justicia no son lo mismo, y vivir en paz sin vengar a su amiga sería el mal. Ya no hay eufemismo. Komamura, en su recuerdo, ya entonces había notado una mentira en sus palabras: Tōsen hablaba a menudo del mundo que ella amaba, pero nunca dijo que él lo amara. El flashback del capítulo 387 completa la herida: su amiga había muerto a manos de su marido, un shinigami, y Tōsen suplicó ante la Central 46 que le explicara por qué no castigaba al asesino, y los guardias se lo llevaron a rastras. El manga no dice quién era el marido; la novela Can't Fear Your Own World (Ryōgo Narita, 2017-2018) le pone nombre, Tokinada Tsunayashiro, de una de las grandes casas nobles.
Aquí la teoría tiene que andarse con cuidado. Bandura describe mecanismos que no necesitan ser mentiras conscientes, y Tōsen no es un cínico: llora cuando Komamura le pide que no se pierda en la venganza, y le da las gracias. Su agravio, además, es real: una institución dejó impune un asesinato. Pero explicar no es exculpar. Ni los tres oficiales de la Novena División que mató hace cien años, ni Hisagi, ni los habitantes de la ciudad que Aizen quería destruir tenían nada que ver con aquella sentencia. Y la serie remata la ironía: con su Resurrección Tōsen ve por primera vez, se recrea en ella, llama feo a Komamura y no esquiva la espada de Hisagi, que le atraviesa la cabeza. Moribundo, mientras todavía puede ver, pide ver un poco más la cara de su teniente. No llega a terminar la frase: su cuerpo estalla ante los dos, y Komamura grita el nombre de Aizen.
La impunidad fabrica justicieros
Tōsen es el retrato de un circuito que la criminología conoce bien. Tom Tyler mostró en Why People Obey the Law (1990) que la gente acata la ley sobre todo cuando percibe que las instituciones la aplican con justicia; cuando un tribunal protege al poderoso, la ley deja de parecer propia. Ese agravio es el combustible, y la desconexión moral es el motor que permite convertirlo en violencia sin sentirse culpable. El resultado es una paradoja: el hombre que no perdonó la impunidad del asesino acaba situándose él mismo por encima de cualquier juicio, porque su causa lo justifica todo. Por eso conviene escuchar los lemas: cuando alguien necesita repetir que el suyo es el camino con menos sangre, merece la pena contar la sangre.
Tres ideas clave
- La desconexión moral (Bandura, 1986; 1999) explica cómo personas con principios hacen daño sin culpa: justifican el acto por una causa superior, lo disfrazan con eufemismos, se comparan con otros peores y desplazan la responsabilidad hacia quien manda.
- Kaname Tōsen, capitán ciego de la Novena División, traiciona al Gotei 13 con Aizen y Gin bajo el lema del camino con menos sangre; con él justifica haber apuñalado a su capitán hace cien años y haberle cortado un brazo a Grimmjow.
- La grieta: en Karakura falsa él mismo confiesa que lo movía la venganza por una amiga cuyo asesino quedó impune; el agravio es real, pero no exculpa el daño a quienes nada tenían que ver con aquella sentencia.
Fuentes · para seguir leyendo
- Bandura, A. (1986). Social Foundations of Thought and Action: A Social Cognitive Theory. Prentice-Hall.
- Bandura, A., Barbaranelli, C., Caprara, G. V. y Pastorelli, C. (1996). «Mechanisms of Moral Disengagement in the Exercise of Moral Agency». Journal of Personality and Social Psychology, 71(2), 364-374.
- Bandura, A. (1999). «Moral Disengagement in the Perpetration of Inhumanities». Personality and Social Psychology Review, 3(3), 193-209.
- Bandura, A. (2016). Moral Disengagement: How People Do Harm and Live with Themselves. Worth.
- Tyler, T. R. (1990). Why People Obey the Law. Yale University Press.
- Kubo, T. (2001-2016). Bleach. Shueisha. Capítulos 146-148, 178, 213 y 383-387; capítulo -100.
- Abe, N. (dir.) (2004-2012). Bleach. Studio Pierrot. Episodios 53, 62, 122, 211 y 289-291.
Dudas del expedientePreguntas frecuentes
¿Quién es Kaname Tōsen?
Kaname Tōsen («el capitán ciego») es un villano de Bleach, analizado en KRIMINIS con la lente de la criminología. Dice que solo sigue el camino con menos sangre derramada.
¿Por qué Kaname Tōsen (el capitán ciego) se convierte en villano?
Kaname Tōsen, de Bleach, y la desconexión moral: el capitán ciego de la Novena División traiciona al Gotei 13 jurando seguir «el camino con menos sangre». Bandura explica cómo se mata sin dejar de sentirse justo.
¿Qué teoría criminológica explica a Kaname Tōsen?
El caso de Kaname Tōsen se analiza desde la Desconexión moral. La desconexión moral (Albert Bandura, 1986; 1999) explica cómo personas con principios hacen daño sin sentirse culpables: justifican el acto por una causa superior, lo bautizan con eufemismos, se comparan con otros peores y ceden la responsabilidad a quien da las órdenes. Kaname Tōsen, capitán de la Novena División en Bleach, traiciona a la Sociedad de Almas junto a Aizen y Gin en nombre de la justicia y del «camino con menos sangre», hasta que él mismo confiesa que lo que le movía era vengar a una amiga cuyo asesino quedó impune.








