// Método editorial

Cómo se hace KRIMINIS

Quién firma el archivo, cómo se elige cada villano y su teoría, cómo se escribe con ayuda de inteligencia artificial y cómo se comprueba cada dato antes de publicarlo.

Quién lo firma

KRIMINIS lo dirige y lo firma Antonio Javier Castillo Martín, graduado en Criminología. Decide qué villanos entran en el archivo, qué teoría criminológica explica a cada uno y qué se publica, y responde de cada página. No es una redacción ni una revista con revisión por pares: es un archivo de divulgación con fuentes, y esta página explica cómo se hace.

Cómo se elige un villano y su teoría

Las franquicias se eligen por lo que la gente busca: los datos de Search Console dicen qué series, películas, cómics y videojuegos traen lectores, y qué personajes faltan. Antes de abrir un expediente se comprueba que el villano no esté ya en el archivo con otro nombre.

Cada expediente lleva una teoría asignada de antemano, distinta de las que ya usan los demás villanos de su franquicia, y tiene que encajar con lo que el personaje hace en la obra, no con su fama. Si no encaja, se cambia la teoría y se explica por qué. Cada expediente dice también qué deja fuera su teoría: sus límites.

Cómo se escribe: con inteligencia artificial, y por qué lo decimos

Los borradores de los expedientes, los artículos del blog y las guías se preparan con ayuda de modelos de lenguaje (inteligencia artificial), a partir de un encargo detallado: el villano, la teoría, la estructura, las fuentes que hay que consultar y las reglas de este archivo. Así se puede mantener un archivo de este tamaño en dos idiomas.

La IA no decide qué se publica y no sirve de fuente. Su trabajo tiene que entregar, junto al texto, la lista de todo lo que no ha podido comprobar: cada número de capítulo, cada fecha, cada escena, cada referencia bibliográfica que no haya confirmado en una fuente. Esa lista es el punto de partida de la verificación.

Cómo se verifica cada dato

Cada pieza pasa por una segunda revisión independiente, punto por punto, antes de publicarse. Los hechos de la obra se contrastan con los capítulos y episodios (resúmenes por capítulo, transcripciones y subtítulos); las referencias académicas, con catálogos bibliográficos (Crossref, las editoriales, las bibliotecas); los datos de dónde ver una serie, con lo que ofrece cada plataforma en España. Lo que no se confirma se corrige o se quita.

Esa revisión no es un trámite. En las tandas de octubre de 2026 corrigió o retiró entre una quinta parte y casi un tercio de los puntos señalados: números de capítulo mal puestos, frases atribuidas al personaje equivocado, escenas en el orden que no era, plataformas que no tenían la serie. Cuando la revisión de un artículo nuevo encuentra un error en un expediente ya publicado, se corrige también el expediente.

Cita real o ninguna

Una frase entre comillas atribuida a un personaje solo se publica si está en el texto oficial: los subtítulos, el guion o la edición publicada. Cada cita de ficha queda registrada con su original y su fuente, y una prueba automática impide publicar una cita nueva sin ese registro. Si solo existe una traducción de aficionados, no hay cita: el expediente cuenta la escena con sus palabras. Las letras de canciones no se citan nunca.

Con las personas reales la regla es más estricta: solo hechos probados, ninguna frase inventada, nada sobre causas abiertas que no esté en una resolución judicial, y la presunción de inocencia por delante.

Lo que no hacemos

No inventamos fuentes ni estudios. No presentamos como zanjado lo que en criminología está en debate. No explicamos un delito por un trastorno mental, un origen o un aspecto físico, y cuando una teoría lo hizo —el criminal nato, la frenología, la eugenesia— lo contamos como lo que fue: un error con consecuencias. En los casos de violencia sexual o contra menores no hay detalle gráfico y la víctima va en el centro. Y la regla que lo resume todo: explicar no es exculpar.

Comprobaciones automáticas

Antes de cada publicación, más de noventa pruebas automáticas revisan el archivo entero: que cada cita de ficha tenga su fuente registrada, que la versión española y la inglesa de cada página tengan la misma estructura, que ningún enlace interno lleve a una página que no existe, que cada libro recomendado tenga su título en inglés, que las cifras de los artículos de datos sigan siendo ciertas cuando el archivo crece. Si una falla, no se publica.

Errores, correcciones y revisión experta

Si encuentras un error, escribe a contacto@kriminis.com con la página y lo que falla. Se comprueba, se corrige y la fecha de actualización de la página cambia. Las páginas no se dan por terminadas: se revisan cuando sale información nueva, por ejemplo cuando se estrena la temporada de una serie.

KRIMINIS quiere además que criminólogas y criminólogos externos revisen sus páginas y firmen esa revisión. Hoy ninguna página la tiene, y la página de revisión experta lo dice así, con la cifra a cero, y explica cómo participar.

Preguntas frecuentes

¿KRIMINIS usa inteligencia artificial?

Sí. Los borradores se preparan con ayuda de modelos de lenguaje, a partir de un encargo detallado, y cada dato pasa después por una verificación independiente contra las fuentes antes de publicarse. La IA no decide qué se publica ni sirve de fuente.

¿Quién responde del contenido?

Antonio Javier Castillo Martín, graduado en Criminología, que dirige y firma el archivo. Es quien decide qué se publica y quien corrige cuando algo está mal.

¿De dónde salen las citas de los personajes?

De los subtítulos, los guiones o las ediciones publicadas, y cada una se registra con su fuente. Si no hay texto oficial que confirme una frase, el expediente no la cita.

¿Cómo informo de un error?

Escribe a contacto@kriminis.com con la página y lo que falla. Se comprueba, se corrige y la fecha de actualización de la página cambia.