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Jason Carver: El capitán que convenció a un pueblo de que el diablo jugaba a rol

Jason Carver, el capitán de baloncesto de Stranger Things 4, y el contagio del miedo: tras la muerte de Chrissy convence a Hawkins de que Eddie Munson dirige una secta satánica. Un pánico moral con micrófono.

Póster de Jason Carver, villano de Stranger Things
Stranger Things · Series
Jason Carver

En el sexto episodio de la cuarta temporada de Stranger Things (Netflix, 2022), la policía de Hawkins intenta calmar una asamblea vecinal. En pocos días han muerto tres estudiantes del instituto, y la única respuesta que trae el jefe Powell es un toque de queda. Entonces se levanta Jason Carver, el capitán del equipo de baloncesto, y toma el micrófono. Cuenta que la noche anterior vio cosas que no puede explicar, cosas que la policía no quiere creer, y que ha llegado a una verdad terrible: los asesinatos son sacrificios rituales, y Eddie Munson es el líder de una secta que opera en el pueblo. Se llaman Hellfire. Erica Sinclair, la hermana pequeña de Lucas, le grita desde el público que Hellfire es un club de empollones. Él responde que eso es justo lo que quieren que piensen, cita la Carta a los Romanos y pide ayuda para expulsar el mal. Jason, interpretado por Mason Dye, era el novio de Chrissy Cunningham, la animadora que Vecna mató en la caravana de Eddie. No tiene poderes ni mata a nadie con sus manos. Su papel es otro: convertir el miedo de un pueblo en una cacería.

// La teoríaEl miedo que encuentra un culpable

La criminología distingue el delito del miedo al delito, y sabe que no siempre van juntos. El politólogo Wesley Skogan, en Disorder and Decline (1990), describió cómo el miedo se contagia de vecino a vecino y empuja a un barrio a una espiral: la gente se encierra, la calle se vacía y el control informal se pierde. El sociólogo Kenneth Ferraro, en Fear of Crime (1995), lo definió como una respuesta emocional, de pavor o ansiedad, ante el delito o ante los símbolos que cada uno asocia con él, y lo separó del cálculo del riesgo; la geografía del miedo añade que cada vecino dibuja un mapa mental de lugares y personas que evitar. Mucho antes, en Folk Devils and Moral Panics (1972), Stanley Cohen había estudiado qué ocurre cuando ese miedo encuentra un rostro: un pánico moral, en el que medios, autoridades y emprendedores morales convierten a un grupo en un demonio popular, una amenaza para los valores de todos. Erich Goode y Nachman Ben-Yehuda (1994) le pusieron cinco rasgos: preocupación, hostilidad, consenso, desproporción y volatilidad. Estados Unidos vivió uno de libro en los años ochenta, el pánico satánico, en el que Dungeons & Dragons fue acusado de arrastrar a los jóvenes al ocultismo y al suicidio. En 1983 nació una asociación de nombre explícito, BADD (Bothered About Dungeons & Dragons), y en 1992 una guía del FBI firmada por el agente Kenneth Lanning concluyó que no había pruebas de las supuestas redes de satanistas asesinos. La temporada transcurre en marzo de 1986, en pleno pánico.

Concepto clave

Del miedo difuso al demonio popular

Jason recorre en una semana los tres pasos que la teoría describe. Primero, el miedo sin forma: una chica ha muerto de una manera que nadie entiende, y la policía no tiene respuestas. Después, el símbolo: el pueblo ya ha oído en la prensa que el rol trastorna a los jóvenes, y Eddie, el chico raro de la caravana, encaja en el molde. Por último, el contagio: el miedo pasa del vestuario al equipo, del equipo a la asamblea y de la asamblea a las calles, donde los vecinos salen a buscar a un adolescente mientras la policía decreta el toque de queda.

// El sujetoEl orador del duelo

Jason sabe hablar en público antes de que haya ningún crimen, y la serie lo enseña en la primera escena en la que aparece. En el primer episodio, ante todo el instituto, recuerda a los muertos del incendio del centro comercial Starcourt, de Heather a Billy y al jefe Hopper, y se pregunta cuánta pérdida puede soportar una comunidad: en días oscuros, dice, hace falta algo en lo que creer. En el segundo, la policía le interroga por Chrissy, y así descubre que la estudiante muerta de las noticias era su novia. Le sugieren que Chrissy fue a comprar droga a Eddie; él lo niega, huye al bosque, y esa misma tarde arenga a su equipo: Hellfire es una secta, Eddie es un enfermo y hay que salir a cazar a ese bicho raro por Chrissy. En el quinto, después del funeral, todavía separa el miedo de la superstición. No cree, dice, en esas tonterías sobrenaturales, pero la secta es peligrosa, y reparte una lista de lugares que vigilar. Esa noche persigue a Eddie a nado por Lover's Lake y ve cómo una fuerza invisible levanta en el aire a su amigo Patrick y lo mata. En el sexto, ante la policía, ya ha cruzado la línea: Eddie es un recipiente para Satanás, y les pregunta cómo esperan detener al diablo si no creen que exista.

«Todos hemos oído cómo las sectas satánicas se extienden por nuestro país como una… una enfermedad.»Jason Carver en la asamblea del ayuntamiento, Stranger Things, temporada 4, episodio 6 (2022) (traducción nuestra)

La frase lo dice todo: Jason no aporta una prueba, aporta un rumor que todos han oído y una metáfora de contagio. A partir de ahí el miedo se arma. En el octavo episodio compra un revólver en una armería y acorrala a Nancy Wheeler para preguntarle por su hermano, que también juega en Hellfire. En el noveno, avisado de que hay luces en la casa Creel, sube al desván y encuentra a Max Mayfield en trance y a Lucas Sinclair, su compañero de equipo, vigilándola. Lucas intenta explicarle que el asesino es Vecna, que no hay ninguna secta y que Chrissy estaba viendo cosas terribles y fue a la caravana a comprar droga. Jason no puede aceptarlo: si Chrissy hubiera necesitado ayuda, grita, habría acudido a él, no a ese bicho raro. Lucas le responde que creyó querer ser como él, popular y normal, y que lo normal ha resultado ser un psicópata. Jason empieza una cuenta atrás con el arma en la mano, los dos pelean y, mientras tanto, el plan para salvar a Max se viene abajo. (Atención, destripe.) Cuando el corazón de Max se para, una grieta roja abre el suelo del desván y parte a Jason por la mitad. En el epílogo, la televisión sigue hablando de asesinatos rituales ligados a una secta local llamada Hellfire, y de Eddie, su líder, como principal sospechoso.

Jason Carver

· Stranger Things
INT 55MAN 72VIO 66EMP 22
Capitán del equipoSeñala un chivo expiatorioArrastra a la multitud
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// La grietaUn miedo que no era infundado

La serie le pone a la teoría un problema serio. Cohen y sus herederos hablan de desproporción: el pánico infla una amenaza pequeña o inexistente. En Hawkins, en cambio, las muertes son reales, horribles y sin explicación, y la policía no tiene nada que ofrecer salvo un toque de queda. El miedo del pueblo no es exagerado en cantidad: está mal dirigido. Eso lo acerca más a Ferraro que a Cohen, porque el miedo responde a los símbolos que el pueblo ya tenía a mano (el rol, el heavy, la caravana) y no a ningún dato. La serie también simplifica: concentra en un solo orador lo que en la realidad hicieron muchos actores a la vez, de la prensa a los predicadores televisivos, las asociaciones de padres o algunos policías convertidos en conferenciantes sobre ocultismo.

Explicar a Jason no es exculparle. Su miedo nace del duelo y de una culpa que no sabe nombrar: Chrissy llevaba días viendo cosas terribles y no se lo contó, y él prefiere un culto satánico a esa verdad. Pero la cacería la decide él: es quien dirige a su equipo contra un grupo de chavales, quien compra el arma y quien apunta a un compañero de equipo. El pánico moral necesita gente que lo sufra, y también gente que lo dirija. Jason es de los segundos, y la serie lo deja claro con un detalle: cuando muere, su versión le sobrevive en el telediario.

Por qué importa

El demonio popular cambia de disfraz

El pánico satánico no dejó redes de satanistas asesinos, porque no existían, pero sí dejó víctimas: jóvenes señalados por su música, su ropa o sus juegos, y procesos por supuestos abusos rituales: el de la guardería McMartin acabó, tras siete años de juicio, sin una sola condena, y otros terminaron en largas penas que en parte se anularon después. El mecanismo no ha cambiado: una tragedia sin explicación, una explicación sencilla y un grupo visible al que cargarla. En los ochenta fue el rol; después llegaron otros sospechosos de siempre, de los videojuegos a cualquier minoría a mano. La criminología pide mirar primero lo que asusta a un pueblo, y solo después a quién señala ese miedo. Jason Carver es el recordatorio de que el primer sospechoso de un pánico casi nunca es el culpable.

En resumen

Tres ideas clave

  • La teoría del contagio social y la geografía del miedo (Skogan, 1990; Ferraro, 1995) estudia el miedo al delito como un fenómeno propio que se propaga y reorganiza un territorio; Cohen (1972) mostró cómo ese miedo fabrica un «demonio popular» en un pánico moral.
  • Jason Carver, capitán de baloncesto del instituto de Hawkins en Stranger Things 4, convierte la muerte de su novia Chrissy en una cruzada contra Eddie Munson y el club Hellfire, arrastra a su equipo y al pueblo, y muere en el desván de la casa Creel apuntando a su compañero Lucas.
  • La grieta: en Hawkins las muertes son reales y nadie las explica, así que el miedo no es desproporcionado sino mal dirigido; y la serie concentra en un solo orador lo que en el pánico satánico real hicieron muchos actores.

Fuentes · para seguir leyendo

  • Cohen, S. (1972). Folk Devils and Moral Panics: The Creation of the Mods and Rockers. MacGibbon & Kee.
  • Skogan, W. G. (1990). Disorder and Decline: Crime and the Spiral of Decay in American Neighborhoods. Free Press.
  • Ferraro, K. F. (1995). Fear of Crime: Interpreting Victimization Risk. State University of New York Press.
  • Goode, E. y Ben-Yehuda, N. (1994). Moral Panics: The Social Construction of Deviance. Blackwell.
  • Lanning, K. V. (1992). Investigator's Guide to Allegations of “Ritual” Child Abuse. FBI, Behavioral Science Unit.
  • Victor, J. S. (1993). Satanic Panic: The Creation of a Contemporary Legend. Open Court.
  • Duffer, M. y Duffer, R. (creadores) (2022). Stranger Things, temporada 4. Netflix.

Dudas del expedientePreguntas frecuentes

¿Quién es Jason Carver?

Jason Carver es un villano de Stranger Things, analizado en KRIMINIS con la lente de la criminología. No mató a nadie con sus manos.

¿Por qué Jason Carver se convierte en villano?

Jason Carver, el capitán de baloncesto de Stranger Things 4, y el contagio del miedo: tras la muerte de Chrissy convence a Hawkins de que Eddie Munson dirige una secta satánica. Un pánico moral con micrófono.

¿Qué teoría criminológica explica a Jason Carver?

El caso de Jason Carver se analiza desde la Contagio Social y Geografía del Miedo. La teoría del contagio social y la geografía del miedo (Skogan, 1990; Ferraro, 1995) estudia el miedo al delito como un fenómeno propio, que se propaga de vecino a vecino y reorganiza un territorio; Stanley Cohen (1972) añadió que ese miedo suele buscar un «demonio popular». Jason Carver, capitán del equipo de baloncesto del instituto de Hawkins en la cuarta temporada de Stranger Things (2022), es su versión de manual: tras la muerte de su novia, Chrissy, convence primero a su equipo y luego a todo el pueblo de que Eddie Munson y el club de rol Hellfire son una secta satánica que mata a adolescentes.

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