// El método

Cómo medimos a un villano

Cada expediente puntúa cuatro ejes de 0 a 100. Esta página explica de dónde salen esos números, para qué sirven y —sobre todo— qué no son.

988 sujetos medidos4 ejes0–100 escala

Los cuatro ejes

No son cuatro virtudes al revés. Son cuatro preguntas que la criminología le hace a cualquier daño, aplicadas a la ficción con la misma vara para todos.

Inteligencia

Capacidad de planificar: ¿el daño necesita un plan, o simplemente ocurre?

No es el cociente intelectual, y una puntuación alta no es un elogio.

Rango en el archivo
15–99
Mediana
78
El más alto
Hannibal Lecter 99

Manipulación

Cuánto del daño pasa por otras personas en lugar de por la fuerza.

No es carisma: mide el uso instrumental de los demás.

Rango en el archivo
5–99
Mediana
72
El más alto
Johan Liebert 99

Violencia

Daño físico que el personaje ejerce dentro de su historia.

No es un recuento de cadáveres, ni ordena la crueldad.

Rango en el archivo
5–100
Mediana
78
El más alto
Amon Göth 100

Empatía

Si las demás personas cuentan como sujetos con intereses propios.

Es el único eje en el que la puntuación baja es la que alarma.

Rango en el archivo
0–86
Mediana
12
El más alto
Lorenzo Anello 86

De dónde sale un número

Del expediente, no de una fórmula. Cada puntuación es un juicio editorial tomado al escribir la ficha, argumentado con lo que la obra enseña: qué hace el personaje, cómo lo hace y qué les cuesta a los demás. No hay detrás ningún test, ni un panel de jueces, ni un instrumento clínico.

Lo que las hace útiles no es la precisión, sino la consistencia: las mismas cuatro preguntas, la misma escala de 0 a 100 y la misma mano a lo largo de los 988 sujetos. Por eso comparar dos villanos funciona aunque un número aislado sea discutible.

Una consecuencia que conviene decir: la mediana de empatía del archivo es 12. Eso no dice nada sobre las personas: es lo que pasa al aplicar la vara a una población elegida por ser villanos. El archivo es una muestra de la ficción, no de la humanidad.

Lo que estas puntuaciones no son

  • No son evaluaciones clínicas. Aquí no se diagnostica a nadie, porque aquí no existe nadie.
  • No son una escala de psicopatía. No usan la lista de Hare ni ningún instrumento validado, y no deben leerse como si lo fueran.
  • No son un ranking moral. Una puntuación alta es una descripción, nunca un veredicto, y nunca un elogio.
  • No miden a personas reales, ni deben apuntar a nadie. Aplicarle esto a alguien de carne y hueso sería justo el error contra el que argumenta el archivo.

El índice de peligrosidad

Algunas herramientas ordenan por un quinto número que no se mide, sino que se calcula a partir de los otros cuatro. Se declara aquí entero para que nadie tenga que adivinarlo:

violencia × 0,4 + manipulación × 0,3 + inteligencia × 0,2 + (100 − empatía) × 0,1

Los pesos son una decisión, no un hallazgo: dicen que en la ficción el daño físico pesa más que el plan que lo ordena. Cambia los pesos y cambia el orden. En el archivo va de 25 a 95, y el más alto es Juez Holden.

Por qué publicamos la medida igualmente

Porque un número con el que se puede discutir es más honesto que un adjetivo con el que no. Decir «Hannibal Lecter, inteligencia 99» te invita a no estar de acuerdo y a ir a comprobarlo al expediente; decir «un monstruo brillante» cierra la conversación. Los ejes existen para que al archivo se le pueda llevar la contraria, no para que se le crea.

Explicar no es exculpar. Medir tampoco es avalar.