// RESERVOIR DOGS · ACCIÓN SITUACIONAL

Acción situacional: por qué la misma persona delinque aquí y no allí

Para casi todo el mundo, el delito ni siquiera aparece como opción. ¿Y si el castigo actúa sobre una fase a la que casi nadie llega?

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Arte del artículo «Acción situacional: por qué la misma persona delinque aquí y no allí»
Mr. Blonde · Vic Vega

Casi todas las teorías criminológicas eligen bando. Unas explican a la persona —su carácter, su aprendizaje, su autocontrol— y otras explican la situación —la oportunidad, el barrio, la vigilancia—. La teoría de la acción situacional de Per-Olof Wikström se construyó a propósito para no elegir, y su aportación es una fórmula que suena simple y que cambia bastante las cosas: el acto delictivo es el resultado del encuentro entre una propensión y un escenario.

La propensión tiene dos componentes y en ese orden importa cuál va primero: la moralidad personal —qué reglas considera uno que se aplican a sí mismo— y, solo después, la capacidad de autocontrol. El escenario también tiene dos: el contexto moral del lugar —qué se hace y qué no se hace aquí, según lo que uno percibe que hacen los demás— y la vigilancia con su amenaza de castigo.

// El procesoLa percepción va antes que la elección

La pieza que distingue a esta teoría de las demás es que inserta una fase previa a la decisión. Primero, el encuentro entre persona y escenario genera un conjunto de alternativas percibidas: lo que a uno se le ocurre que podría hacer aquí. Solo después, si en ese conjunto hay una alternativa delictiva, aparece la elección. Y la consecuencia es la que hace interesante todo el edificio: si el delito no entra en el conjunto percibido, la elección no llega a producirse, y entonces la vigilancia, la pena y la probabilidad de ser atrapado son completamente irrelevantes, porque operan sobre una fase a la que esa persona no ha llegado.

De ahí sale una predicción contrastable y poco intuitiva: la disuasión solo debería funcionar con quienes tienen una propensión intermedia. A quien tiene una moralidad personal fuerte no le disuade nada porque no hace falta; a quien la tiene muy débil le disuade poco porque la alternativa le aparece de todas formas. El margen de la disuasión es una franja estrecha en el medio.

La ficción tiene un caso de laboratorio del extremo: Mr. Blonde, en Reservoir Dogs. Tortura a un policía maniatado mientras baila, y no gana nada con ello. Ningún escenario le empuja: la escena entera es propensión, la mitad personal de la ecuación de Wikström, sin que la situación tenga que añadir casi nada.

Concepto clave

El estudio que lo puso a prueba durante quince años

Lo que separa a esta teoría de una idea bonita es el PADS+, el estudio longitudinal que Wikström y su equipo dirigieron en Peterborough (Reino Unido) siguiendo a una cohorte de unos setecientos jóvenes desde los doce años. No se limitaron a preguntarles por su conducta: usaron diarios espaciales en los que los participantes registraban dónde habían estado y con quién, hora a hora, lo que permitió cruzar la propensión de cada persona con la exposición real a distintos escenarios. El resultado central es el que la teoría predecía: la exposición a entornos criminógenos afecta muchísimo a los jóvenes con propensión alta y apenas afecta a los de propensión baja. Dicho de otro modo, el mal barrio no convierte a nadie: encuentra a quien ya venía en condiciones de responder a él. Es uno de los diseños más caros y más limpios que tiene la criminología contemporánea, y es la razón por la que esta teoría se toma en serio pese a ser joven.

Mr. Blonde

Vic Vega · Reservoir Dogs
INT 60MAN 55VIO 92EMP 3
SádicoImpasibleLeal a su modo
MotivaciónTorturar con calma porque le divierte, indiferente a que haya botín o motivo alguno

Lee el expediente completo de Mr. Blonde · Acción situacional →

// La grietaQué se le objeta

Tres cosas. La primera es que la moralidad personal es difícil de medir sin acabar midiendo otra cosa: los instrumentos preguntan qué le parece a uno de tal conducta, y la respuesta se solapa con la deseabilidad social y con la conducta ya realizada. La segunda es que la teoría explica el acto y no la trayectoria: dice muy bien por qué alguien con cierta propensión infringe en cierto sitio, y bastante menos de dónde salió esa propensión, que es lo que interesa a quien diseña una política. Y la tercera es la del alcance: el PADS+ es una cohorte de una sola ciudad británica, y la replicación en otros contextos es aún escasa. Lo que aguanta sin discusión es la afirmación central, y basta para cambiar prioridades: el castigo actúa sobre una fase tardía del proceso, y hay muchísima gente que nunca llega a ella.

En resumen

Tres ideas clave

  • El acto es el encuentro entre una propensión (moralidad personal primero, autocontrol después) y un escenario (contexto moral primero, vigilancia después). La teoría se construyó para no tener que elegir entre persona y situación.
  • La percepción va antes que la elección: si el delito no entra en el conjunto de alternativas percibidas, no hay decisión que disuadir. La disuasión solo tiene margen en una franja intermedia de propensión.
  • El PADS+ lo contrastó con diarios espaciales durante años: la exposición a entornos criminógenos afecta mucho a quien tiene propensión alta y casi nada a quien la tiene baja.

Fuentes · para seguir leyendo

  • Wikström, P.-O. H. (2006). «Individuals, Settings, and Acts of Crime», en The Explanation of Crime. Cambridge University Press.
  • Wikström, P.-O. H., Oberwittler, D., Treiber, K. y Hardie, B. (2012). Breaking Rules: The Social and Situational Dynamics of Young People's Urban Crime. Oxford University Press.
  • Wikström, P.-O. H. y Treiber, K. (2007). «The Role of Self-Control in Crime Causation», European Journal of Criminology, 4(2).
  • Pauwels, L. J. R. et al. (2018). «Testing Situational Action Theory: A Narrative Review», European Journal of Criminology, 15(1).

// Mini-reto¿Qué teoría explica mejor a Mr. Blonde?

Preguntas frecuentes

¿Qué es la teoría de la acción situacional?

La propuesta de Per-Olof Wikström según la cual un acto delictivo resulta del encuentro entre la propensión de una persona (su moralidad personal y, después, su autocontrol) y un escenario (su contexto moral y, después, su vigilancia).

¿Por qué dice que la disuasión sirve de poco?

Porque actúa sobre una fase tardía. Si el delito no llega a aparecer en el conjunto de alternativas que la persona percibe, no hay elección que disuadir. El margen de la disuasión queda en una franja intermedia de propensión.

¿Con qué evidencia cuenta?

Sobre todo con el PADS+, un estudio longitudinal en Peterborough que siguió a unos setecientos jóvenes desde los doce años usando diarios espaciales, y que halló que la exposición a entornos criminógenos afecta mucho a los de propensión alta y casi nada a los de propensión baja.